Juan Scaliter

Laboratorio de superhéroes

Dime cómo es el alien y te diré de dónde viene

Guardianes de la Galaxia

Marvel Studios

El estreno de Guardianes de la Galaxia Volumen 2 nos trae otra cornucopia de extraterrestres cada uno con sus propias características físicas. Desde un ser humano (nosotros somos los alienígenas para el resto del universo), hasta un árbol bebé y un mapache que habla o un gigante, mezcla de Avatar con un personaje de Prision Break.

Y es que los extraterrestres son como las patatas: los hay (o podría haberlos) de todas las formas, colores y quizás hasta sabores. A propósito de esto último, si comerse a otro ser humano se llama antropofagia, merendarse a un alien, ¿qué nombre tendrá?

Pero vamos a lo que nos ocupa. Las características de los habitantes de otras latitudes cósmicas, “nos permiten deducir cómo será el planeta que habitan con bastante fiabilidad”, nos comenta Fergus Simpson, experto en astrobiología de la Universidad de Barcelona. 

Las variables más importantes son brillo, composición y cercanía de su estrella, química del planeta, gravedad y atmósfera. 

Alien

Analicemos por un segundo el extraterrestre por antonomasia: Alien. Los primero que destaca es la ausencia de ojos. “Esto podría indicar que vive en un planeta – nos explica Simpson vía telefónica – en el que la mitad del mismo tiene una noche eterna y la otra nunca ve el ocaso”. De ese modo, si el planetoide en el que fue hallado, tuviera estas características y Alien viviera en el lado oscuro, no necesitaría ojos, al igual que muchos peces, arañas, reptiles y hasta el topo de nariz estrellada o topo bermudez (Condylura cristata) que han evolucionado para no necesitarlos.

Otra posibilidad podría ser que viva bajo tierra (como el topo de nariz estrellada). Aquí habría algunos puntos a favor de la teoría (por ejemplo us afiladas garras que le servirían para excavar) y otros en contra, como su altura o su cola de escorpión: los túneles que debe excavar deben ser enormes para que pueda servirse de este arma. Pero si nos despojamos de prejuicios, puede que en otros mundos esto sea factible ya que en nuestro propio planeta hay más vida subterránea que en la superficie: casi el doble.

Lo que sí queda claro es que estamos ante un depredador con un fino sentido del olfato, diferentes recursos de caza (desde su habilidad parasitaria al comienzo de su vida), gasta sus acerados colmillos, sus garras y su cola. Y que se trata de un planeta bastante conflictivo: todas estas “herramientas” de caza, unidas a su velocidad y su capacidad para trepar, son un síntoma de que para ganarse el pan debe enfrentarse a criaturas muy extrañas e igual de agresivas. 

También podemos deducir que se trata de un planeta con una gravedad inferior a la nuestra. “Esta fuerza del universo – afirma Simpson – es en cierto sentido como un umbral del crecimiento, cuanto mayor es en un planeta, menor será la altura de sus habitantes. Por otro lado, lo que sí podríamos afirmar es que, debido a su avanzada inteligencia, en su mundo, ya sea bajo tierra o en el lado oscuro, Alien ha logrado dominar algún tipo de energía, por ejemplo la geotérmica, para desarrollar una civilización”. Eso o esclavizan a otra en el lado soleado, que debe ser un infierno con 24 horas ininterrumpidas de loción solar.  

Por último está el elemento de su piel…y esto sí podría ser condicionante para describir su hábitat. Estamos ante una forma de vida que lleva un exoesqueleto, al igual que los escarabajos por ejemplo. Esta estrategia podría ser una forma de lidiar con una alta radiación solar, pero Alien no tiene ojos, así que puede la respuesta podría ser que en el lado oscuro, exista algún tipo de lluvia ácida para la cual fuera necesario protegerse. 

E.T.


E.T.

Universal Pictures

Ahora que hemos establecido una pauta de estudio y análisis de los aliens, vayamos con otro representante icónico: E.T. , el entrañable protagonista de la película de Steven Spielberg. Lo primero, su altura. Estamos, posiblemente, ante un habitante de un planeta con una gravedad mayor que la de la Tierra que no le ha permitido extenderse mucho en sus dimensiones, una hipótesis que también respalda la experta Diana Valencia. Sus extremidades inferiores cortas, que le hacen casi imposible correr, nos da la pista que en su mundo no hay muchos peligros o que vive en un entorno con pocos o ningún depredador.

Su piel, completamente expuesta (pregunta curiosa: ¿de qué sexo es E.T.?) nos habla de una estrella con una radiación débil para la cual no es necesario protegerse con un exoesqueleto o con vello corporal. Pero tampoco hace frío, ya que va como por la vida como vino a su mundo: desnudo por completo. El tamaño de sus ojos, bastante grandes, nos guía nuevamente hacia un planeta con una luz muy tenue. Y su boca…grande y carente de colmillos, lo que hace pensar que los alimentos son disponibles son fáciles de procesar. 

El problema, para Simpson es el tamaño. En uno de sus últimos estudios, este experto señalaba que los alienígenas deberían ser unas tres veces más grandes que nosotros ya que la vida en otros planetas se rige por las mismas leyes de conservación de la energía que en la Tierra, es decir: los animales más grandes necesitan más recursos y consumen más energía (lo que explica porqué en la Tierra hay más hormigas que elefantes), pero al mismo tiempo es preciso un mínimo para desarrollar una inteligencia. Son muchos los que coinciden con esta opinión. Entre ellos el director del SETI (el instituto que busca vida inteligente extraplanetaria) Seth Shostak quien en una entrevista aseguraba que “los organismos avanzados en términos de inteligencia están entre los grandes, ya que estos viven más tiempo y una mayor esperanza de vida es necesaria para el desarrollo de tecnologías”. 

Los Na’vi

Vamos con otro ejemplo, el último, y ya también un clásico: los Na’vi de Avatar. Es obvio, por su altura, que habitan un mundo con una gravedad más débil que la nuestra. Pero…¿por qué azules? “La química de un planeta y el tipo de estrella que orbita – afirma Simpson – podrían condicionar el color de piel de sus habitantes. Nuestra sangre contiene hierro y es lo que le confiere un color rojo. Pero si tuviera otro elemento, por ejemplo el cobre, podría ser azul. Esto no explicaría el tono de su piel, pero sí podría ser un inicio para profundizar más aún.

Y aquí está la clave…profundizar. El último artículo publicado por Fergus Simpson señala, mediante una simulación, que los planetas habitables, deberían tener al menos un 90% de agua y solo 10% de tierra firme. Eso quiere decir que la mayoría de la vida, aún quizás la inteligente, se desarrollaría en el mundo submarino. Y allí es dónde veremos a los protagonistas de la segunda parte de Avatar y quizás se revele entonces el motivo de su azulada dermis, probablemente un sistema de camuflaje, ya que a partir de los 35 metros, este tono desaparece.

Con toda esta información, ahora sí podremos jugar a ver cómo son los planetas de los personajes de  Guardianes de la Galaxia Volumen 2. Se aceptan propuestas.

 

¿Te gustó esta noticia? Coméntala en nuestros canales de Facebook y Twitter.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.

Leer también

Blog/Memorias del futuro

Juan Manuel Robles

Escritor y periodista

¿Recuerdan la canción “We are de champions”, de Queen? Por supuesto que la recuerdan. ¿Recuerdan cómo termina? Es posible que estén pensado “of the world”. Si esa es su respuesta, no necesito preguntarlo: apostaría a que están absolutamente seguros de ello. Sin embargo, cuando oímos la grabación original de Queen nos encontraremos con una sorpresa.

Efecto Mandela: teorías paranormales en los tiempos de Donald Trump

El pasado 8 de septiembre la NASA lanzó desde Cabo Cañaveral la sonda OSIRIS-REx, con el objetivo de estudiar in situ al asteroide Bennu. Se trata de una misión crucial que traerá por primera vez muestras no contaminadas de un asteroide de tipo primitivo que podremos estudiar en detalle, con los mejores instrumentos de laboratorio que existen. Allí estuvo el Dr. Javier Licandro, Investigador Titular del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y colaborador en la referida misión de la agencia espacial estadounidense.

¿Estamos preparados ante el impacto de un mortal meteorito?