Científic@s ilustres

Vidas que cambiaron el mundo

Pierre de Fermat, el matemático 'aficionado' que hizo dudar al mundo durante siglos

Monumento a Fermat en Francia. /Wikimedia Commons

Aunque a Pierre de Fermat se le conoció como el príncipe de los aficionados, este matemático francés descubrió el cálculo diferencial antes que Newton y Leibniz, fue cofundador de la Teoría de probabilidades junto a Blaise Pascal e independientemente de Descartes, y descubrió el principio fundamental de la geometría analítica.

Pero aunque a ti, probablemente, te suene por la película La habitacón de Fermat, en la que varios matemáticos son encerrados en una habitación menguante, de la que solo podrán salvar la vida a través del ingenio, resolviendo problemas; por lo que es más conocido este científico es por sus aportaciones a la teoría de números en especial por el conocido como el último teorema de Fermat, que preocupó a los matemáticos durante aproximadamente 350 años, hasta que fue demostrado en 1995 por Andrew Wiles.

El enunciado de este acertijo que mantuvo en vilo a la comunidad matemática es el siguiente: “Es imposible encontrar la forma de convertir un cubo en la suma de dos cubos, una potencia cuarta en la suma de dos potencias cuartas, o en general cualquier potencia más alta que el cuadrado, en la suma de dos potencias de la misma clase. He descubierto para el hecho una demostración excelente. Pero este margen es demasiado pequeño para que (la demostración) quepa en él”.

Retrato de Fermat. /Wikimedia Commons

Matemático como 'hobby'

Fermat nació en Beaumont-de-Lomagne, Francia, el 17 de agosto de 1601 y se sabe muy poco de sus primeros años de vida. Estudió leyes en Toulouse y llegó a consejero del Parlamento de esta ciudad. Pero su interés por las matemáticas, le llevó a consagrar a ellas todo su tiempo de ocio, y hacia 1637 figuraba entre los matemáticos más destacados. Discutió con Descartes sobre cuestiones científicas como la infracción de la luz y el método de los máximos y mínimos, pero la relación personal era difícil entre los dos sabios. Todo lo contrario que pasaba con otro gran matemático Blaise Pascal, con quien, además de trabajar en la Teoría de probabilidades, también trabó una gran amistad.

Pese a su prolífica obra, solo llego a publicar su monografía Dissertatio geometrica de linearum curvarum comparatione, e hizo públicos algunos de sus mayores descubrimientos por medio de breves comunicaciones verbales y epistolares. Ello bastó para darlo a conocer como uno de los grandes matemáticos del momento, pero su gran modestia y su forma de trabajar redujeron el impacto de su obra. Tenía por ejemplo la costumbre de anotar, en los márgenes de los libros que leía, sus ideas y sus descubrimientos, desgraciadamente sin sus demostraciones. Sus escritos fueron publicados póstumamente por su hijo Samuel en 1679, en un volumen titulado Varia opera matemática D. Petri de Fermat: Senatoris Tolosani.

De su trabajo se derivaron importantes resultados relacionados con las propiedades de los números primos, muchas de las cuales quedaron expresadas en forma de simples proposiciones y teoremas. Fermat desarrolló también un ingenioso método de demostración de resultados de operaciones que denominó del descenso infinito. El matemático murió en Castres, Francia, el 12 de enero de 1665.

Beatriz de Vera
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