Huracán en las Islas Británicas

La ciencia explica inusual aparición de Ofelia afectando a Irlanda y el Reino Unido

Rezagos del huracán Ofelia han golpeado las Islas Británicas, causando disrupción generalizada y daños en Irlanda, donde ha dejado ya dos muertos y una alerta roja, disipada en horas recientes.

Se espera que el ciclón, ahora degradado a una tormenta extratropical, decaiga en un temporal cerca a Noruega esta noche.

Ofelia tocó tierra en la costa suroeste de Irlanda en los condados de Cork y Kerry con ráfagas de viento de hasta 190 kmph, el equivalente a la tormenta de categoría 3 (no fue técnicamente un huracán porque se formó en el Golfo de Vizcaya en lugar de aguas tropicales).

Rara avis

Es inusual que un sistema como Ofelia llegue a Europa occidental aún con la fuerza del huracán o cerca de esta. El último evento comparable fue el Huracán Gordon en 2006, que también se había debilitado a una tormenta antes de que azotara estas latitudes.

Para ser una tormenta nacida en la cuenca del Atlántico, este es el punto extremo más lejano al que ha llegado un gran huracán durante la era de observación satelital. Además, fue el punto norte más alejado, a 35.9 grados norte, que un huracán mayor del Atlántico ha alcanzado desde 1939.

Sin embargo, los huracanes podrían volverse más frecuentes en Gran Bretaña y Europa en el futuro cercano.

Los huracanes se forman cada año, a inicios del segundo semestre, en el Atlántico ecuatorial, donde la superficie del mar está lo suficientemente caliente como para alimentarlos con aguas cálidas, aire tibio e intensa humedad. Normalmente se dirigen hacia el noroeste, hacia América del Norte, como Irma, que azotó con fuerza Florida, pero algunos se desvían hacia el noreste y son llevados a Europa por la corriente en chorro. Tras golpear principalmente el Caribe, la Costa del Golfo y el Golfo Este, pocos han sido los que han llegado a los extremos más orientales de Europa, como España y Portugal con tal fuerza (sus remanentes sí llegan ahí, pero ya degradados a tormentas intensas).

 

Un poderoso híbrido

Tomando en cuenta que de Puerto Rico (uno de los puntos más al este del Atlántico Ecuatorial en la zona centroamericana) al Reino Unido hay al menos 6.600 km de distancia, uno esperaría que en este trayecto un sistema como Ofelia pierda la suficiente fuerza como para disiparse.

Pero tal vez no sea así como se desarrollan las cosas en un mundo cada año más cálido, dice Reindert Haarsma del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos en De Bilt a New Scientist.

Usualmente, los huracanes surgen a partir de tormentas que se gestan en la costa occidental de África y que cuando llegan al otro lado del Atlántico se han convertido en monstruosas y gigantescas aspiradoras, ya huracanes grado 4 ó 5. En un estudio de 2013, Haarsma simuló el paso de los huracanes del Atlántico en la última década de este siglo y descubrió que los huracanes podrían formarse más al este, porque el mar ya estaba lo suficientemente cálido como para soportarlos. Esto significó que muchas de las tormentas pasaron por alto América por completo y en su lugar golpearon a Europa (Geophysical Research Letters), conclusión que ya ha sido apoyada por otros trabajos (Journal of Climate), señala el portal.

Según el estudio de Haarsma, estos fenómenos se intensificarán en los próximos años por acción del calentamiento global, ya que las temperaturas más altas de la superficie del mar (que, junto con la débil cizalladura del viento, han ayudado a Ofelia a mantener su estado hasta ahora) podrían ayudar a las tormentas a mantener esa estructura ciclónica mientras viajan hacia Europa, causando las mismas tormentas que golpearon la costa este de EE. UU. Europa.

De acuerdo con el especialista, se trata de tormentas híbridas, cruce entre un huracán tropical y una tormenta de invierno en el hemisferio norte. Al alimentarse de dos fuentes de energía, estos ex huracanes se intensifican a medida que se acercaban a Europa (Climate Dynamics).

La génesis calurosa de los huracanes se ve potenciada por una fuerza totalmente opuesta que en las tormentas del norte proviene de la diferencia de temperatura horizontal entre la parte norte y sur de la tormenta", dice Haarsma. Esto se llama "inestabilidad baroclínica".

 

Más en el futuro

En el caso de Ofelia, este huracán, como algunos otros que hacen el viaje intercontinental conserva su núcleo cálido, ya como tormenta extratropical, el cual se ve fortalecido por la inestabilidad baroclínica.

Con la ayuda de modelos meteorológicos computarizados, Haarsma y su equipo examinaron 53 tormentas tropicales que llegaron a Europa entre 1979 y 2013. No encontraron señales de un aumento (Climate Dynamics). Aunque un estudio de 2015 realizado por otro grupo analizó huracanes de entre 1948-2014 y encontró un ligero aumento de casos similares a Ofelia (Boletín de la Sociedad Meteorológica Estadounidense).

Sin embargo, Haarsma sigue siendo cauteloso y dice que al ser tan pocos huracanes los que llegan a Europa que es probable que las estadísticas no sean confiables. "Todavía tenemos que confiar en los modelos y tal vez en el futuro sepamos si estamos en lo correcto o no", dice.

 

Hans Huerto

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