Las inteligencias artificiales ecologistas que quieren salvar el mundo

Muchos de los últimos avances en IA podrían hacer de este mundo uno más sostenible, eficiente y limpio

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Sophia es la robot a la que una vez se le escapó decir que quería matar a los humanos, aunque luego rectificó para decir que, en realidad, nos ama. La volubilidad sentimental de los robots no debería sorprendernos demasiado si están creados a nuestra imagen y semejanza, pero que lleguen a sentir y a tomar decisiones en consecuencia abre cientos de debates éticos, donde han deliberado referentes tecnológicos como Elon Musk y Stephen Hawking.

Pese a todos estos cuestionamientos naturales, la inteligencia artificial (IA) también resultó ser positiva y útil para detectar posibles suicidios,  prevenir fallos cardíacos o, dar consejos de amor a aquellos que sufran de otro tipo de problemas del corazón, como explican en detalle en la guía digital de 1and1. Y por si fuera poco, parece una herramienta bastante ecologista. Muchos de los últimos avances en IA podrían hacer de este mundo uno más sostenible, eficiente y limpio. Estas son algunas de las tecnologías más prometedoras para el medioambiente.

Automóviles autónomos

Pese a las advertencias éticas de Musk y Hawking, los coches autónomos podrían optimizar rutas y tráfico, logrando reducir sustancialmente la emisión de gases de efecto invernadero. La creación de autovías automatizadas o platooning, en la que los coches se engarzan mediante enganches electrónicos que les permite acelerar y frenar a la vez, incrementa la capacidad de transporte en las vías al estar todos los vehículos uno detrás de otro y ahorra combustible porque disminuye la resistencia aerodinámica.


Coche autónomo de Uber.
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Aunque esta tecnología prometedora ya prueba sus prototipos, principalmente de Google, Tesla y Uber, en algunas ciudades de Estados Unidos y Europa, las zonas del mundo que más necesitan de este avance tecnológico, irónicamente, son las que menos preparadas están para su llegada. De acuerdo a los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, los países con la mayor tasa de accidentes de carretera son los que están en vías de desarrollo: África, Medio Oriente y Latinoamérica. Una de las razones principales de esta alta mortalidad es la falta de una adecuada estructura vial. Además de la infraestructura y la cultura, la situación financiera de muchos de estos estados impide una rápida llegada de la tecnología de autoconducción.

Prevención de catástrofes naturales

Los datos climatológicos de una zona determinada, e incluso la información obtenida de redes sociales puede servir a una IA para predecir el riesgo de catástrofes como terremotos. El análisis de la simulación detecta vulnerabilidades y ayuda a mejorar la recuperación de desastres y proporciona una alerta temprana. Ante un evento de este tipo, la IA puede decidir cuál es la mejor actuación posible.


Terremoto
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Energía renovable más eficiente

La energía solar, eólica y otras energías renovables suelen encontrarse en lugares dispares. Los sistemas autónomos pueden aunar estas fuentes de energía en un todo coherente y funcional, enfrentándose a la intermitencia de las energías renovables y reaccionar ante el flujo y reflujo. Los sistemas de IA son flexibles y pueden hacer más trabajo y estar en más lugares que los administradores de redes humanas.


Molinos de viento.
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Agricultura sostenible

Una agricultura más eficiente implica consumir menos agua, menos fertilizantes y menos pesticidas. La IA es capaz de conseguir un mayor grado de sostenibilidad automatizando todo el proceso que va desde plantar una semilla hasta vender el producto final. Con una gestión de todos los datos disponibles, tomará decisiones más acertadas sobre el momento y el lugar en el que se debe plantar, solucionará a tiempo problemas de plagas y enfermedades, y tendrá en cuenta la oferta y la demanda para optimizar la producción.

Agricultura tradicional en Asia.
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Información en tiempo real sobre el cambio climático

La informática climática, es una nueva disciplina que utiliza la inteligencia artificial para llevar a otro nivel la predicción meteorológica y ofrecer información sobre el cambio climático. Procesar la enorme cantidad de datos que harían falta con un ordenador normal, requeriría computación de gran rendimiento y mucha energía, un problema que solucionan las redes de aprendizaje profundo, que consiguen que los ordenadores transmitan la información mucho más rápido. Además, esta tecnología corrige algunos sesgos en los modelos, elige los datos más relevantes, predice eventos extremos y los utiliza para el modelado de impactos.

Huracán Katrina
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Diseño de ciudades inteligentes

Y no solo se trata de parchear lo que llevamos rompiendo durante décadas. La IA también pretende ser una ayuda cuando se empieza de cero: la tecnología podría ayudar a diseñar futuras leyes del suelo y de edificación para que estas sean más eficientes en la práctica, con miras a ciudades más inteligentes. Combinada con la realidad aumentada y virtual (AR y VR), la posibilidad de rastrear el posible resultado de la implementación de nuevas medidas es lo que hace que se puedan elaborar las normas más adecuadas sobre consumo, energía, gestión del agua, flujos de tráfico, de personas o clima.


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Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma


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