¿Un terabyte es mucho o poco?

Recordemos cómo disminuyó el tamaño de los medios digitales

A principios de enero se produjo un acontecimiento bastante discreto pero significativo en el mundo de la informática: la empresa Lexar presentó la primera tarjeta SD capaz de almacenar un terabytes de datos. Casi exactamente 15 años antes se creó la primera tarjeta SD de un gigabyte. La edición de N+1 decidió mostrar visualmente qué tan rápido fue el progreso de los medios digitales y cuán imperfectos eran los disquetes, los casetes y otros dispositivos.

Empecemos por recordar uno de los medios digitales más primitivos, las tarjetas perforadas. Eran digitales porque la información sobre ellas se grababa en forma discreta. Las tarjetas perforadas eran tarjetas de cartón con números marcados en ellas, que mostraban los lugares donde se registraba la información. La grabación en sí se llevaba a cabo de manera muy simple: perforando agujeros en los lugares correctos. Por lo tanto, los bits en las tarjetas perforadas eran los agujeros. Al leerlas, la computadora verificaba dónde había perforaciones en la tarjeta y recibía los datos.


Primera tarjeta SD capaz de almacenar un terabytes de datos

Las tarjetas perforadas para calculadoras mecánicas (prototipos de las primeras computadoras) aparecieron a finales del siglo XIX y durante mucho tiempo se mantuvieron como los únicos operadores digitales. Durante este tiempo, los desarrolladores lograron probar varios formatos diferentes de su implementación. Tomemos, por ejemplo, una de las más populares: la tarjeta perforada de 80 columnas. Tiene 80 columnas y diez líneas, de las cuales ocho están disponibles para la escritura de texto normal y forman el byte de 8 bits habituales, y dos más se utilizan generalmente para la grabación oficial.

La capacidad de esta tarjeta perforada en modo texto es de 80 bytes. Además, se podían perforar dos líneas más sobre las diez líneas habituales. Luego la capacidad aumentó a 12 bits por línea, y la capacidad máxima, hasta 120 bytes. ¿Cuántas tarjetas perforadas tendrías que cargar a su capacidad total para alcanzar un terabyte?

Hablando de terabytes, nos basaremos en su definición clásica de 1000 gigabytes, en lugar de 1024 gigabytes. Calcularemos el número de tarjetas perforadas no en piezas, sino en su área total.

La más común entre las tarjetas perforadas era la desarrollada por IBM en 1928. Tenía 187,33 milímetros de largo y 82,55 milímetros de ancho. Por consiguiente, el área de dicha tarjeta perforada era de 154,64 milímetros cuadrado (0,015 metros cuadrados). Suena bastante modesto, pero un cálculo simple muestra que una tarjeta perforada con una capacidad total de un terabyte podría pavimentar un área de 128,86 kilómetros cuadrados. Esto es aproximadamente el doble del área de Medellín o Miami.


Una tarjeta perforada con una capacidad total de un terabyte podría pavimentar un área de 128,86 kilómetros cuadrados: el doble del área de Medellín o Miami.

La tecnología no se detuvo, y en la década de 1960, las tarjetas perforadas dieron paso a medios más modernos. El papel fue reemplazado por una cinta magnética, en la que los datos se registraron como áreas magnetizadas. El formato más común fue la cinta magnética de nueve pistas, ocho de las cuales estaban escritas con un byte por segmento, y la novena pista servía como pista de control y contenía un bit de servicio.

La cinta de nueve pistas duró como el principal medio de almacenamiento magnético durante unos veinte años. Normalmente se enrollaba en bobinas de 27 centímetros de diámetro. Tenían diferentes capacidades, pero tomemos como ejemplo la popular cinta de 40 megabytes. Si nos limitamos al área ocupada por una bobina, las bobinas con una capacidad total de un terabyte de datos ocuparían un área de 1.822,5 metros cuadrados - un poco más que cuatro canchas de basquetbol (30 por 15 metros).


Las bobinas con una capacidad total de un terabyte de datos ocuparían un área de 1.822,5 metros cuadrados - un poco más que cuatro canchas de basquetbol (30 por 15 metros).

 

Otro medio magnético legendario es el disquete, que está tan estrechamente asociado con el almacenamiento de información que muchas aplicaciones todavía utilizan su figura como icono para la función "Guardar". En el corazón del disquete hay un disco polimérico flexible con revestimiento ferromagnético, encerrado en un estuche de plástico. Durante su existencia, los disquetes se redujeron de tamaño, y los originales de 8 pulgadas fueron reemplazados por los de 5,25 pulgadas, y luego por los de 3,5 pulgadas, los últimos representantes de este formato.

El tamaño estándar de un disquete de 3,5 pulgadas era de 93,7 por 90 milímetros, y su capacidad más común era de 1,44 megabytes (sin embargo, estos megabytes eran en realidad miles de kilobytes). En consecuencia, nuestro terabyte en disquetes ocuparía un área de 5.719 metros cuadrados - un poco más que el Estadio Monumental de Buenos Aires (seiscientos metros cuadrados).



Nuestro terabyte en disquetes ocuparía un área de 5.719 metros cuadrados - un poco más que el Estadio Monumental de Buenos Aires (seiscientos metros cuadrados).

 

Más tarde, los disquetes magnéticos cedieron el liderazgo a los discos ópticos, en particular a los discos compactos (CD). La información se codifica en estos discos por medio de huecos en el disco, en espiral, como una banda sonora en los discos de vinilo. Las ranuras miden aproximadamente la mitad de una micra de ancho y unas pocas micras de longitud.

La mayoría de los CD sólo admiten escritura única y lecturas múltiples (se denominaron CD-R), pero también hay discos de grabación múltiple llamados CD-RW. El diámetro del CD es de 120 milímetros y la capacidad típica es de 700 MB.

En términos del área de discos compactos, un terabyte requiere muy poco espacio: 19,62 metros cuadrados. Esto es comparable al área ocupada por un camión o un tráiler. Por ejemplo, el área de un KamAZ-53212 es de 21,3 metros cuadrados, y el área KamAZ-5511 es de 17,75 metros cuadrados.

 


En términos del área de discos compactos, un terabyte requiere muy poco espacio: 19,62 metros cuadrados. Esto es comparable al área ocupada por un camión o un tráiler.


 

Finalmente, otro medio que ha dominado durante muchos años y que sólo ahora está siendo reemplazado gradualmente por unidades de estado sólido o memoria flash son las unidades de disco duro. Graban información en uno o varios discos giratorios magnetizando los dominios ferromagnéticos con un cabezal de grabación. En el caso de los discos duros, la comparación no es tan fácil, ya que alcanzaron la capacidad de un terabyte mucho antes que las tarjetas SD - en 2007. Pero los discos duros están perdiendo en cuestión de tamaño: para una unidad de disco duro estándar de 3,5 pulgadas, son de 147 por 101,6 milímetros, mientras que una tarjeta SD es de 32 por 24 milímetros.

 

 

Sin embargo, los discos duros han avanzado mucho, por lo que el año pasado se introdujo una unidad de 15 terabytes. Y si comparamos el área de tal disco y el área de 15 tarjetas SD de terabytes, resulta que la primera no es mucho más grande que la segunda - 1,3 veces.

 

Escrito por Grigori Kopiev

Traducido y adaptado por Viviana Márquez

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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