Futuro empantanado

Se estima que para fines del siglo XXI las emisiones de metano de los humedales podrían aumentar hasta en un 80%

Imagen referencial. Pixabay

Se estima que para fines del siglo XXI las emisiones de metano de los humedales podrían aumentar hasta en un 80%. Los científicos analizaron la respuesta de los ecosistemas pantanosos al cambio climático en cinco zonas naturales utilizando diversos escenarios de emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero. Los resultados de su investigación fueron publicados en la revista Science Advances.

Al igual que el riñón humano, los humedales son el órgano crucial para el filtrado y limpieza del agua dulce: atrapan contaminantes como fósforo y metales pesados; transforman el nitrógeno disuelto en gas nitrógeno; y descomponen los sólidos suspendidos para neutralizar las bacterias dañinas. Asimismo, son la solución natural más eficiente para combatir el cambio climático: pueden almacenar 50 veces más carbono que las selvas tropicales. También son la fuente principal de metano (CH4), el segundo gas de efecto invernadero (GEI) más peligroso, responsable del 20% del calentamiento global. Si bien se trata de un nivel considerablemente inferior, en un horizonte temporal de 100 años, el CH4 tiene un potencial de calentamiento (GWP-100) 28 veces mayor que el CO2.

En la actualidad los niveles atmosféricos de CH4 son un 150% más altos que en los tiempos preindustriales. En la estratosfera el CH4 se transforma en vapor de agua, y en la troposfera produce ozono, un contaminante con impactos negativos en la salud humana y los ecosistemas. Alrededor del 60% de todas las emisiones de CH4 provienen de fuentes antropogénicas, siendo la agricultura y los desechos (fermentación entérica y el estiércol) las causas principales. La extracción y procesamiento de combustibles fósiles representan otra buena fracción.  

Es por eso que el rol de los humedales para la vida es esencial y merece un cuidado urgente. Se estima que desde 1900 más de la mitad de los humedales han desaparecido. El desarrollo urbano, los desechos y la demanda alimenticia de una población en continuo crecimiento exigen una agricultura industrializada y saturada de fertilizantes químicos que degradan estos ecosistemas ya convalecientes.

 

Presupuesto global de CH4Global Carbon Project ORG

 

Una salud delicada 

La liberación de CH4 de los humedales depende de la temperatura del aire, la profundidad del agua subterránea y de las características de las sustancias orgánicas acumuladas. La actual crisis ambiental afecta directamente a sus tres factores de metanogénesis y plantea nuevos interrogantes sobre la retroalimentación entre la producción natural de metano y el desequilibrio ecológico.

Bajo esta premisa, Ernest N. Koffi y sus colegas del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea realizaron una evaluación exhaustiva de la respuesta de los humedales al cambio climático. Primeramente, dividieron el globo en cinco zonas climáticas distintas: ártico, boreal, templado, tropical y árido. Utilizando un modelado inverso, aplicaron los cambios en la temperatura del aire y la cantidad de precipitación según la ecuación de Clapeyron-Clausius: por cada incremento de 1ºC en la temperatura del aire, la precipitación aumenta un 7%.

Respuesta de las emisiones de metano (En) a los cambios de temperatura y precipitación en cinco zonas climáticas: A: ártico; B: boreal; C :moderado; D: tropical; E: desierto; F:promedio global. 

Ernest N. Koffi et al. / Avances científicos, 2020.

Los resultados señalan que los humedales de zonas climáticas frías (árticas y boreales) son afectados por el incremento de temperatura, mientras que los de zonas más cálidas (templadas, tropicales y áridas) son más sensibles al aumento de precipitaciones. Además, los científicos aplicaron dos escenarios de emisiones de GEI para determinar la respuesta del ecosistema: RCP2.6 (optimista - supone una reducción significativa de las emisiones mundiales) y RCP 8.5 (pesimista - continuación del nivel de emisiones actual). Partiendo de dos supuestos (posibilidad de adaptación al cambio climático e imposibilidad absoluta) consiguieron construir las curvas de evolución.

Emisiones de CH4 proyectadas según los escenarios RCP 2.6 y RCP 8.5. Línea gris: trayectoria de emisión previamente predicha por Zhang et al.; Línea verde: adaptación ecosistémica; Línea roja: inadaptación ecosistémica. 

Ernest N. Koffi et al. / Avances científicos, 2020.

Finalmente, compararon las curvas obtenidas con el potencial aumento areal de los humedales en el planeta. Si la sociedad logra adoptar el escenario RCP2.6, entonces las emisiones no irán más allá de los límites seguros, evitando un cambio en las retroalimentaciones positivas del sistema climático global. Pero, si continua el aumento de la temperatura atmosférica, las emisiones de CH4 para 2100 serán un 40-60% mayores, en tanto se mantenga su superficie actual; o un 50-80% si su área aumenta.

Nuevamente, el llamado de la emergencia climática no puede quedar a la espera. A diferencia del riñón humano, los humedales no tienen posibilidad de trasplante.

 

Sofía Dottori Fontanarrosa

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma”.

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.