Escolares geniales y dónde encontrarlos

Akshay Chauhan
Unsplash

 

Imagina que recorres un colegio en plena hora de recreo. Ves grupos realizando actividades deportivas, coreográficas, musicales, o en alguna expedición a zonas alejadas. También ves grupos riendo, consejos yendo y viniendo, o incluso a algunos en solitario leyendo, escribiendo o simplemente divagando. Si durante este recorrido te pidieran que señales quiénes son los estudiantes «más inteligentes o geniales»,  ¿a quiénes señalarías? ¿Qué observarías para colocar tal poderosa etiqueta? Pero para complejizar un poco más la pregunta, recordemos que ahora las condiciones ambientales ya no son las mismas. La pandemia del COVID-19 ha llevado la educación a casa. Sin los espacios escolares para observar las conductas descritas, ¿cómo harías para responder la pregunta? Hoy comentaremos un reciente trabajo a cargo del doctor Branton Shearer, quien nos alcanza elementos muy valiosos para precisar aquella pregunta (sobre todo) y sus respuestas.

El texto que tienen delante suyo nos hará reflexionar sobre la inteligencia, o mejor dicho, las inteligencias. Además, el artículo se centrará en la población escolar y en la detección de altas capacidades, pues fue el propósito del estudio que hoy compartimos, pero nos da pie para desenvolver tan importante tema. Para cumplir con el objetivo, repasaremos algunos antecedentes. Luego, abordaremos los principales aportes del Dr. Shearer para finalizar con las implicancias que puede tener estos conocimientos en la educación, así como también en la convivencia social.

 

Antecedentes

En 1983 el psicólogo Howard Gardner hizo pública su teoría de las inteligencias múltiples. Definió una inteligencia como la habilidad para solucionar problemas o crear productos que son valorados en una cultura o comunidad específica. Su aporte nos ha permitido ampliar nuestra mirada unitaria y monolítica de la inteligencia. Inicialmente postuló siete. Aquí el resumen:

1.     Inteligencia lingüística: la que observamos en aquellas personas que dominan el lenguaje, las palabras. Pensemos en los escolares con un vocabulario lo suficientemente rico para describir y expresar a detalle sentimientos, ideas o cualquier otra cosa. Usualmente los encontramos interesados en la lectura y escritura, como también siendo oradores notables. Las combinaciones de conductas observables de esta inteligencia, y cualquier otra, pueden ser varias. Lo importante es reconocer el núcleo de cada una.

2.     Inteligencia lógico-matemática: Podemos encontrarlos por sus intereses y facilidades para resolver problemas numéricos pero también durante discusiones en donde se observe una necesidad de lógica, método, exactitud.

3.     Inteligencia viso-espacial: es la capacidad de formarse un modelo mental de lo espacial. Pensemos en aquellas personas que pueden entender con facilidad los mapas o pueden componer uno. Tienen buena imaginación para manipular mentalmente objetos y para orientarse, como si tuvieran un buen GPS. Los pueden encontrar construyendo, diseñando, entre otras actividades afines.

4.     Inteligencia corporal-cinestésica: referida a la habilidad de controlar el cuerpo u objetos con destreza. Aquellas personas tienen lo que se llama una buena consciencia corporal. Los pueden encontrar en los distintos tipos de bailes y deportes.

5.     Inteligencia musical: capacidad para diferenciar, asimilar y expresar diferentes formas musicales, distinguir tonos, ritmos. Se los puede encontrar cantando, componiendo, tocando algún instrumento.

6.     Inteligencia inter-personal: la capacidad para entender genuinamente a los demás. Cómo piensan y sienten. Esto les permite tener buenas relaciones sociales. Podemos encontrarlos con buenos vínculos amicales, liderando grupos, aconsejando comprometidamente, etc. Como mencionamos, las combinaciones son varias.

7.     Inteligencia intra-personal: la capacidad para formarse un modelo mental de uno mismo. Es decir, la capacidad de auto-conocerse, de reconocer con facilidad sus estados de ánimo, o las raíces de sus conductas, pudiendo así monitorear su propio comportamiento. Los podemos encontrar en aquellos con evidente autocontrol o expresando a detalle lo que sienten o piensan. 

Años posteriores a la publicación de su teoría, Gardner añadió una octava y novena inteligencia (naturalista y existencialista); sin embargo, no gozan del mismo peso de evidencias que las siete mencionadas. Gardner no postuló inteligencias arbitrariamente. Lo hizo sobre la base de experiencias y conocimientos científicos multidisciplinarios, e incluso presenta un conjunto de criterios necesarios para la consolidación de una nueva inteligencia. Tienen que tener:

a)   un claro circuito cerebral que se distinga de las demás.

b)   una explicación evolutiva de su aparición en la especie humana.

c)    un núcleo de operaciones que la distinga de las demás

d)   algún sistema de símbolos para su expresión (letras, números, etc.).

e)   una explicación de su desarrollo y dominio.

f)    gente que la domine a niveles excepcionales.

g)   evidencia desde la psicología experimental.

h)   hallazgos psicométricos.

Es importante aclarar que las personas, los escolares en este caso, pueden presentar capacidades para todas las inteligencias pero en niveles distintos. Por eso no todos se expresan, calculan, bailan o empatizan por igual (por dar algunos ejemplos). A continuación, presentaré los aportes principales del Dr. Shearer, quien orientó sus implicancias a la población de escolares dotados y talentosos; términos académicos al igual que niños/as precoces (esto es, desarrollo adelantado en una o más inteligencias para su edad). A ese conjunto de términos los llamaremos por ahora «geniales» para fines didácticos, pero ya sabemos a qué nos referimos. Por cierto, ante la popular e imprecisa pregunta « ¿quién es el/la más inteligente del salón/colegio?» podemos repreguntar: « ¿a qué tipo de inteligencia se refiere?».

 

El estudio y sus implicancias

El trabajo de Shearer fortalece aún más la teoría de las inteligencias múltiples al presentar un amplio conjunto de evidencias neurocientíficas de los últimos 35 años.  Permiten corroborar que cada inteligencia tiene su arquitectura y circuito neuronal, poniendo de manifiesto las diversas maneras de procesar la información y el potencial aporte que puede tener cada estudiante en la comunidad si es debidamente estimulado. Con respecto al procesamiento de la información, y dato curioso, es interesante señalar que hay estudios que demuestran que las personas con altas capacidades gastan menos energía cerebral para resolver problemas y la comunicación entre regiones cerebrales es también distinta (Jausovec, 2000; Jin, Kwon, Jeong, Kwon & Shin, 2006). Volviendo al trabajo central del artículo, este señala que la combinación de las inteligencias a un alto nivel produce cualidades cognitivas como la creatividad, el juicio estético y el autoconocimiento. Cualidades que no se evalúan en la mayoría de colegios. Así también, nos invita a reconocer la necesaria integración de las emociones, la consciencia corporal y el pensamiento abstracto para un mejor aprendizaje.  

 

Flexibilizando la concepción de inteligencia se podrá encontrar a los estudiantes con altas y  diversas capacidades, trascendiendo la exclusividad en lo lingüístico y numérico. Así se podrá prestar atención a los destacados músicos, bailarines, deportistas, consejeros, líderes positivos, entre otros perfiles que usualmente no estamos acostumbrados a calificar como «geniales», pudiendo pasar desapercibidos y por lo tanto, correr el riesgo de no recibir una adecuada estimulación acorde a sus potencialidades y limitaciones. Es pertinente agregar que están documentadas las diferencias y desafíos que presenta dicha población escolar en la motivación (Blumen, 2008), así como en las dificultades socio-emocionales para la adaptación escolar (Soriano de Alencar, 2008). Si todo lo anterior se consigue enmarcar en una enseñanza con un propósito personalizado, el estudiante tendrá un aprendizaje profundo con acciones eficaces en su entorno.

 

Conclusiones

La línea de investigación que representa el Dr. Shearer (inteligencias múltiples) nos ayuda a reconfigurar nuestra manera de entender lo que es ser inteligente y reconocer sus elevadas expresiones en sus diversas formas. Con este trabajo, los educadores reciben una actualización neurocientífica con sugerencias prácticas de aplicación urgente, y el resto de la población, un llamado a la higiene conceptual cuando se hable de una elevada inteligencia. Ahora ya saben cómo encontrar a esos escolares «geniales». Aprovechen que están en casa.

 

Fabrizio López De Pomar

 

Fabrizio López De Pomar es colaborador especializado del Club N+1 para la popularización de la ciencia. Es licenciado en psicología por la Universidad de Lima, con experiencia en el ámbito de la educación e investigación. Es miembro de la Sociedad Secular Humanista del Perú (SSH) y del Instituto de Extrapolítica y Transhumanismo (IET).

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”. 

 

 

Bibliografía

Shearer, B. (2020). Multiple Intelligences in Gifted and Talented Education: Lessons from Neuroscience After 35 years. Roeper Review, 42(1), 49-63. doi: 10.1080/02783193.2019.1690079

Complemento:

Blumen, S. (2008). Motivación, sobredotación y talento: un desafío para el éxito. Revista de Psicología, 26(1), 147-185. Recuperado de http://disde.minedu.gob.pe/

Jausovec, N. (2000). Differences in cognitive processes between gifted, intelligent, creative and average individuals while solving complex problems: an EEG study. Intelligence, 28(3), 213-237. Recuperado de http://www.nuigalway.ie/

Jin, S., Kwon, Y., Jeong, J., Kwon, S. & Shin, D. (2006). Differences in brain information transmission between gifted and normal children during scientific hypothesis generation. Brain and Cognition, 62(3), 191-197. doi:10.1016/j.bandc.2006.05.001 

Soriano de Alencar, E. (2008). Dificultades socio-emocionales del alumno con altas capacidades. Revista de Psicología, 26(1), 43-63. Recuperado de https://www.redalyc.org.

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