Mientras más viejos, menos sociables: esta regla se cumple en humanos y monos

¿Notas cómo, conforme envejeces, tienes menos y menos amistades? La reducción del círculo social –o volverse más selectivos con las personas con las que pasamos el tiempo– es un comportamiento normal en los humanos, aunque recientemente se descubrió que los primates también demuestran este comportamiento. En el caso de los humanos, muchos adultos mayores son vistos como menos sociables que los adultos jóvenes, a veces con malos ojos, o como un signo de que la vejez les convierte en seres antisociales. Sin embargo, esto no es arbitrario y responde a sus propias necesidades de interacción. Los investigadores han encontrado que los mayores tienen menos problemas de soledad o depresión que los jóvenes o adolescentes, como consecuencia de que se vuelven más selectivos conforme pasan los años.

“No es que no interactúen con gente, pero preferirán hacerlo con gente que conocen y gustan, o gente que tiene más significado emocional en sus vidas”, dice la especialista en psicología del adulto mayor Susan Charles de la Universidad de California.

Recientemente, científicos descubrieron que algunos monos se comportan de manera muy similar. Un equipo del Instituto de Investigación del Primate de Göttingen, Alemania, observó a macacos viviendo en un parque en el sur de Francia y descubrieron que estos gastan menos tiempo junto a otros monos al envejecer, o lo pasan con un decreciente número de congéneres.

De la observación, se distinguió que los monos de 25 años pasan menos de la mitad del tiempo socializando que los de 5 años.

La teoría de la selectividad socio-emocional

Para explicar esta tendencia en humanos, la psicóloga Laura Carstensen de la Universidad de Stanford ideó la teoría de la selectividad socio-emocional (SST, por sus siglas en inglés). Su investigación sugirió que fueron un factor clave detrás del cambio social, la creciente apreciación de que nuestro tiempo es valioso y limitado.

Esta idea fue reforzada por encuestas en las que adultos mayores djeron que estarían dispuestos a hacer nuevos amigos solo si tuvieran más décadas por vivir.

El riesgo podría ser otro factor

Si bien para Fischer la teoría de la selectividad predice de manera fiel el comportamiento humano, también considera que pueden existir otros factores.

Dario Maestripieri, de la Universidad de Chicago, Illinois, no cree que los monos tengan noción de la muerte, por lo que “cualquier cambio en su comportamiento, es obvio que no tiene nada que ver con esto”. “Quizás, los humanos también nos comportásemos igual si no tuviésemos conciencia de nuestra propia muerte”, dijo a la revista NewsScientist.

Fischer, por su parte, considera que la socialización selectiva puede ser un signo de que mientras más viejos, los monos se vuelven más cautos. “Los macacos viejos  se vuelven más reticentes a los riesgos, por lo que evitan interacciones impredecibles, aunque debemos probar esto con más información”, sostiene.

Sin embargo, el estudio demuestra que tanto en los monos como en los humanos se encuentran excepciones a la regla. Algunos macacos, comprueba la investigación, no dejan de ser muy sociales con el paso de los años.

Foto: Karyn Sig

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