Los lobos apuestan más que los perros, afirma estudio

Los lobos son más propensos a tomar riesgos que los perros, demostró un reciente estudio de científicos austríacos publicado en Frontiers in Psychology. El estudio se realizó en el Centro de Ciencias del Lobo en Ernstbrunn, un instituto de investigación que estudia las diferencias y similitudes cognitivas y conductuales entre lobos y perros.

"Esta diferencia (entre lobos y perros) parece ser innata, en donde la preferencia del riesgo evolucionó en función al ecosistema", dice Sarah Marshall-Pescini, del Instituto de Investigación Messerli en la Universidad Veterinaria de Viena, Austria.

Marshall-Pescini dejó que cada uno de los siete lobos y siete perros eligieran 80 veces entre dos platos boca abajo en una mesa. Los animales habían sido entrenados para elegir el recipiente con su pata u hocico, acto seguido recibirían el artículo que estaba oculto.

Los investigadores habían enseñado a los lobos y a los perros que debajo del primer plato, estaba la opción 'segura', en su interior había una bola de comida insípida, mientras que la segunda, la opción 'riesgosa', había un elemento no comestible (una piedra) o bien comida de alta calidad (carne, salchichas o pollo).

La opción 'segura' y la 'riesgosa' podían cambiar en cada prueba. En el cambio, a los animales se les mostró qué lado correspondía a la opción 'segura' y la 'riesgosa'. Ensayos confirmaron que los animales entendían esta regla, incluyendo el cambio al azar, explican los científicos.

Los lobos eligieron la opción arriesgada en un 80 por ciento de los ensayos, mientras que los perros sólo lo hicieron en un 58 por ciento. Los investigadores creen que los perros evolucionaron un temperamento más cauteloso después de experimentar un cambio evolutivo, siendo su estilo de vida actual de husmear en la basura.

Esta evolución ocurrió entre 18.000 a 32.000 años, cuando los seres humanos los domesticaron de entre los lobos. Investigaciones anteriores sugieren que las especies que dependen de alimentos donde deben usar la fuerza son más propensas al riesgo. Por ejemplo, los chimpancés, que se alimentan de árboles frutales y cazando monos, son más propensos al riesgo que los bonobos, que basan su alimentación en la vegetación, una fuente de alimento fiable.

Los lobos salvajes cazan animales grandes, una estrategia alimentaria de alto riesgo. Esto, no sólo porque estas cacerías a menudo fracasan, sino porque los animales de los que se alimentan suelen ser más peligrosos para su integridad.

Por otro lado, los perros criados en libertad que constituyen el 80 por ciento de la población de perros en el mundo, se alimentan principalmente de la comida y desperdicios de sus dueños, los humanos, un recurso para ellos ilimitado. "Los perros ya no tienen que correr riesgos para buscar alimentos, y esto puede haber influido en la preferencia para jugar de forma segura", concluye Marshall-Pescini.

Un estudio publicado en junio por Nature concluyó, tras un estudio de ADN, que los perros fueron domesticados dos veces (o separados de su manada de lobos por el hombre): una vez en Asia, y otra en Europa. Sin embargo, por el hecho de que un subgrupo de perros migró a través de Europa y reemplazó a perros de la europa occidental, casi todos los perros modernos tienen sus ancestros en Asia.

Miguel Guerra L.

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