Usar drones para surfear es una realidad: llegó el 'dronesurfing'

La compañía estadounidense Freefly Systems ha desarrollado el Alta 8, un drone capaz de arrastrar a un surfista montado sobre su tabla. 

La empresa, que se dedica a fabricar y vender estabilizadores de cámaras para drones, diseñó esta vez un dron cuya potencia le permite acoplarse perfectamente al deporte, donde ayudará al deportista a deslizarse sobre las olas. 

Es, además, la primera nave no tripulada multi-rotor que puede llevar a una cámara en la parte superior de su estructura.


Así funcionaría el Alta 8.

Los creadores del dron sugirieron el nombre para el que sería un nuevo deporte que se podría practicar con el gadget: el 'dronesurfing', una mezcla entre el kitesurfing y el wakeboarding

La potencia de sus motores proviene de sus ocho hélices, capaces de levantar unos 40 kilos.​ Esta fuerza es más que necesaria para arrastrar a un surfista. 

En los últimos años, es conocido el uso de los drones en distintos campos. Su capacidad para operar en distintos niveles de autonomía -desde control remoto hasta computadoras- los convierten en los preferidos para misiones peligrosas o aburridas para humanos.  

Empezaron en el campo militar, y su uso se expandió poco a poco en el área comercial, científica, recreacional, agrícola, monitoreo, en la fotografía aérea y más recientemente en carreras de estas naves.

Hoy empiezan a expandirse lentamente hacia el campo del deporte, y el caso del dronesurfing es acaso el segundo caso de un deporte no oficial impulsado por el uso de un dron. Previamente, también se creó el droneboarding, que consiste en un multicóptero como método de arrastre en la nieve (algo similar al snowboarding, pero complementado por un dron). Su inventor fue el ruso Valentin Demchenko.

Miguel Guerra L.

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