El nacimiento de un planeta helado como Urano o Neptuno

Un planeta gigante helado está naciendo en la galaxia de TW Hydrae, una estrella de 10 millones de años de antigüedad. Según creen los científicos- es muy similar a nuestro sol cuando era joven. El documento con este d será publicado en la revista Astrophysical Journal Letters, pero ya está disponible en línea.

Desde que los telescopios han podido alcanzar a esta galaxia, los astrónomos han estado fascinados por el disco protoplanetario de la estrella, que contiene varios aros que podrían ser indicativos de planetas recién nacidos o por nacer (‘planetas bebes’).

El planeta gigante en nacimiento al que hacemos mención ya fue detectado hace algunos meses, y  se creía que acabaría siendo un planeta como la Tierra. Hoy, con información del observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), ubicado en el desierto chileno de Atacama, se conoció que este anillo podría albergar un exoplaneta gigante helado en sus etapas más tempranas de nacimiento.


Vista de TW Hydrae desde ALMA, en el desierto chileno de Atacama.

ALMA, un interferómetro de 66 antenas de radio, puede penetrar en el sistema de TW Hydrae con gran precisión. Gracias a la posición del disco protoplanetario –está ubicado dando la cara a la tierra casi de modo perfecto a una distancia de solo 175 años luz– los astrónomos lo pueden usar como “un disco de Petri” descomunal. En él, los astrónomos pueden estudiar cómodamente el nacimiento de los planetas en plena acción.

Al estudiar dos longitudes de onda distintas de emisiones de radio provenientes del polvo caliente en el disco de TW Hydrae, se pueden observar distintos tamaños de partículas de este polvo. De acuerdo a los modelos teóricos del disco protoplanetario, los anillos internos del disco deberían contener partículas más pequeñas que el resto si es que un exoplaneta en formación está presente.


El observatorio ALMA. 

Para Takahashi Tsukagoshi y su equipo de la Universidad de Ibaraki, Japón, el vacío más prominente, localizado alrededor de 22 unidades astronómicas (22 veces la distancia de Tierra-Sol), contiene unas pocas partículas grandes y está lleno de partículas más pequeñas de polvo.

De acuerdo a los modelos, si un planeta se estuviese formando dentro de este anillo oscuro, procesos de fricción están causando que las partículas de polvo más grandes salgan fuera del anillo mientras que el ‘exoplaneta bebe’ orbita la estrella. Las partículas más pequeñas, sin embargo, no son afectadas y llenan el anillo oscuro.

Con estos datos, los investigadores fueron capaces de calcular la masa y composición del protoplaneta. Por sus cálculos, el planeta en formación sería muy parecido a Urano o Neptuno.

“En combinación con el tamaño de su órbita y el brillo de TW Hydrae, el planeta sería un planeta gigante helado”, indicó Tsukagoshi en declaraciones recogidas por Space.com.

Al estudiar esta estrella joven, los astrónomos no sólo tienen un lugar privilegiado para observar las complejidades de una formación planetaria. Esto también es un viaje en el tiempo en el que se ve cómo era nuestro sol, mucho más joven, y cómo algunos de los planetas más grandes se formaron.

Daniel Meza

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