Firma desarrolla chip cerebral para potenciar inteligencia

Una nueva compañía ha invertido US$100 millones para desarrollar un dispositivo que se pueda implantar en el cerebro humano para potenciar ampliamente la inteligencia. En su cruzada, la firma viene siendo asesorada por notables científicos.

Kernel, la empresa detrás de esta misión, fue creada este año por el emprendedor tecnológico Bryan Johnson, quien asegura que decidió invertir en la innovación de la inteligencia porque esta “es el recurso más valioso y de mayor alcance en existencia”.

Con la inversión hecha hoy, Johnson espera aumentar el equipo de la firma, adquirir una serie de patentes de propiedad intelectual y alistar el proyecto para pruebas con animales y humanos.

La primera área del cerebro que se espera potenciar es la de la memoria, para lo cual Kernel viene trabajando con Theodore Berger, especialista en sistemas microelectrónicos biomiméticos de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, que viene enfocando su trabajo en el hipocampo, como región del cerebro clave para la memoria.

Con el implante cerebral que busca sea creado, el empresario espera que la inteligencia de los seres humanos pueda expandirse y desarrollarse de la misma manera en que lo hace la inteligencia artificial (IA) actualmente. El dispositivo, asegura Berger, no necesariamente sería implantado dentro del cráneo y será diseñado para agilizar la sinapsis —la comunicación entre las neuronas, las células cerebrales— mediante la manipulación del “código neural” que permite a nuestro cerebro almacenar y recuperar información clave.

En tal sentido, se espera que la tecnología a ser desarrollada también ayude a aliviar y combatir males como el de Alzheimer o la demencia.Berger está trabajando actualmente con pacientes con epilepsia, que ya cuentan con implantes eléctricos en el cerebro para tratar sus convulsiones. En lugar de emplear estos implantes para estimular el cerebro, el equipo de Berger los ha estado utilizando para registrar la actividad cerebral, para obtener más pistas sobre cómo funciona nuestra memoria.

Tras aprender cómo funciona un cerebro sano, dice Johnson, imitar su funcionamiento será cuestión de tiempo. Con ello, se buscará estimular eléctricamente el mismo patrón de actividad para restaurar la memoria en personas con trastornos. En los meses por venir, Kernel iniciará algunas pruebas con humanos, tras auspiciosos resultados con animales.

"Si usted tiene pérdida de memoria, se podría construir una prótesis para el hipocampo que ayudaría a restaurar los circuitos y, con ello, la memoria", dice Johnson. Quienes sufran estos trastornos debido a una experiencia traumática o al envejecimiento serán los primeros en probar el dispositivo, asegura.

Ello será la primera fase del desarrollo de una efectiva mejora en la memoria y otras funciones cerebrales en personas sanas.

"¿Podríamos aprender mil veces más rápido? ¿Podríamos elegir qué recuerdos mantener y cuáles descartar? ¿Podríamos tener una conexión cerebral con nuestras computadoras?", se pregunta Johnson.

Aunque parezca una suma cuantiosa, los US$100 millones invertidos no se acercan a los US$9.000 millones anuales que laboratorios como Pfizer pueden gastar en investigación o a los US$30.000 millones que invierten en la misma área cada año los Centros Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Johnson prevé que deberá buscar inversiones de al menos US$1.000 millones más en lo que avanza el proyecto, que vería sus primeros frutos en 7 a 10 años.

Hans Huerto

Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.