Toyota llama a revisión a 23 millones de automóviles por bolsas de aire

La crisis en la automotriz Toyota a raíz de las explosiones que causan las bolsas de aire de algunos de sus vehículos, acaba de alcanzar un nuevo pico: esta mañana, la firma dispuso el retiro de alrededor de 5,8 millones de automóviles en todo el mundo, totalizando así la salida de 23 millones de unidades desde que se detectó el defecto en este equipo.

El reciente anuncio de Toyota incluye vehículos producidos desde el 2013 —cuando fueron detectadas las fallas de fabricación de las bolsas de aire manufacturadas por la corporación Takata— pero también algunos que recibieron estos dispositivos como piezas de repuesto después de 2010.

Los infladores de las bolsas de aire en cuestión y que fabrica la nipona Takata, proveedor con el 20% del mercado mundial, utilizan un compuesto químico que puede explotar con fuerza excesiva ante la exposición prolongada al calor. Se les asocia con al menos 16 muertes de pasajeros en vehículos de diversas marcas, a nivel mundial, principalmente en los Estados Unidos.

Así explotan las bolsas de aire Takata (Video: News Direct).

El más reciente retiro de Toyota incluye a los populares modelos Corolla y a la versión hatchback del Vitz o Yaris y comprende bolsas de aire instaladas en el lado del conductor y el del copiloto en coches producidos entre mayo de 2000 y noviembre de 2001; y entre abril de 2006 y diciembre de 2014, según informó la compañía en un correo electrónico.

Ello supone la devolución de cerca de 1,16 millones de vehículos en Japón, alrededor de 820.000 en China y al menos 1,47 millones en Europa. También se incluyen unidades en América Central y del Sur, África, Oriente, Medio Oriente y Singapur, y también incluye a la camioneta pick-up Hilux y los sedán y hatchback del modelo Etios.

Dado que las autoridades de transporte global ampliaron en mayo la clasificación de defectuosos a más infladores de bolsas de aire de la referida marca, unas 100 millones de unidades han debido ser retiradas, incluyendo las de automóviles de las marcas BMW, Chevrolet, Chrysler, Ferrari, Ford, Honda, Mazda, Nissan, Subaru y Volkswagen.

En 2014, el senador estadounidense por Florida Bill Nelson calificó de “granadas inactivas frente a los pasajeros” a estas bolsas de aire. El calor y la humedad son los factores que pueden activar su explosión, capaz de causar serios daños y hasta la muerte. De acuerdo con las pericias técnicas realizadas, el inflador —una cápsula metálica que ante un choque crcea una pequeña explosión controlada para inflar al instante la bolsa de aire— explota y se desintegra en esquirlas que dañan piel y huesos. La explosión se logra gracias a propulsores esféricos de nitrato de amonio, contenidos en el inflador. El calor y la humedad excesivos los pueden afectar, causando presión extra al interior del inflador y, finalmente, su destrucción violenta.  Si bien el calor puede desencadenar la explosión, pequeñas colisiones, incluso, pueden producir la descarga.  

Hans Huerto

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