¿Cómo afectará la elección de Trump a las ciencias en los EE.UU.?

El triunfo de Donald Trump en los comicios presidenciales estadounidenses ha despertado la alarma en la comunidad científica de ese país. De hecho, “Trump será el primer presidente anti-ciencia que hemos tenido”, dijo a Nature Michael Lubell, director de asuntos públicos de la Sociedad Americana de Física en Washington DC. “Las consecuencias de ello serán muy, muy severas”.

Y es que el discurso del republicano en su campaña deja prever que se avecina un panorama acaso duro para el desarrollo de la ciencia en los Estados Unidos.

 

Inmigración

Trump dijo en campaña que buscaría impulsar una prohibición al ingreso de musulmanes a los EE.UU., así como construir un muro a lo largo de la frontera con México, para impedir el ingreso de sus ciudadanos, a los que llamó “violadores” y “ladrones”. Este cierre de fronteras podría disuadir al talento extranjero de buscar extender sus investigaciones en los Estados Unidos, en casas de estudio que alientan estudios científicos. “Creo que al menos congelaría el interés de los científicos de otros países en venir” señala Kevin Wilson, director of políticas públicas y relaciones públicas en la Sociedad Americana para la Biología Celular, en Bethesda, Maryland.

 

Financiamiento científico

Para los científicos que ya viven en los Estados Unidos, el panorama no es más alentador. Trump ha dejado entrever que valora escasamente los avances logrados gracias a la investigación científica. Incluso ha defendido en campaña la noticia nunca confirmada por las autoridades estadounidenses acerca de que las vacunas que se les administran a los niños en ese país están relacionadas con la aparición de casos de autismo.

Su triunfo no solo se ha extendido a la Casa Blanca: el partido de Trump también controla ahora la Casa de Representantes y el Senado, las dos cámaras del congreso estadounidense. Con ello, las propuestas que Trump formule con respecto a la investigación científica serán aprobadas sin mayores observaciones, incluyendo la reformulación presupuestal de importantes instituciones como la NASA.

 

Cambio climático

Además de ello, la anuencia del congreso para con Trump le permitiría fácilmente colocar en la Corte Suprema a un juez que defienda en el Poder Judicial la agenda de intereses del nuevo presidente, incluso si afecta el avance de nuevas investigaciones científicas. Actualmente, el tribunal supremo de los EE.UU. tiene una silla vacía y el Legislativo se ha venido dando maña para bloquear la elección de un candidato propuesto por el saliente presidente Barack Obama.

Esta corte viene evaluando una regulación que apunta a obligar a las plantas de energía estadounidenses a recortar sus emisiones de dióxido de carbono, como parte de una estrategia transversal contra el cambio climático, que se enmarca además en el Acuerdo de París, una serie de políticas que vienen siendo asumidas por la mayoría de países del mundo para combatir el calentamiento global.

No obstante, Trump ha cuestionado la ciencia que prueba que existe el cambio climático como fenómeno producto de la actividad industrial del ser humano. El próximo presidente estadounidense incluso ha afirmado que se trata de un invento de la China, en busca de convertir a la industria estadounidense en una menos competitiva, y por ello se ha expresado a favor de que los Estados Unidos se retiren del Acuerdo de París (aunque para ello tengan que pasar cerca de cuatro años, pues Obama ya firmó la suscripción al documento).

Trump se opone abiertamente a las regulaciones ambientales pues las considera dañinas para la economía de su país. De hecho, ha dicho que espera recortar drásticamente los fondos de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense. Además, ha reclutado a Myron Ebell, un referente entre los escépticos sobre la real existencia del cambio climático, para hacerse cargo del futuro de la agencia. Algunas voces anuncian que el organismo será desmantelado gradualmente.

Estados Unidos es el segundo país con mayores emisiones de CO2 (15,9% del total mundial en el 2015), solo superado por China (28%). 

 

 

Ciberseguridad 

Trump ha señalado que urge una "inmediata revisión de todas las defensas y vulnerabilidades cibernéticas de los Estados Unidos, incluyendo la infraestructura crítica, por parte de un Equipo de Revisión Cibernética de individuos de las fuerzas armadas, la policía y el sector privado". No obstante, el presidente electo no ha señalado aún qué instituciones participarían —ni con qué fin— en estas labores.  

Lo que sí ha hecho público Trump fue su llamado a boicotear a la firma Apple, en febrero último, para así forzarla a revelar al gobierno la información contenida en el iPhone de uno de los autores del tiroteo en San Bernardino, ocurrido en diciembre de 2015.

Hans Huerto

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