El motor imposible sí funciona, de acuerdo con la NASA

La NASA acaba de publicar un trabajo en que se evalúa, comprueba y explica el funcionamiento de un motor que no requiere ningún combustible, ni ninguna pieza móvil, para producir movimiento, desafiando con ello las leyes de la física tradicional establecidas por Isaac Newton. En particular, la tercera, que reza: “Cuando un objeto ejerce fuerza sobre un segundo objeto, este ejerce una fuerza de igual magnitud y en una dirección opuesta al primer objeto”. Esto es, una acción genera una reacción similar y opuesta. No obstante, al interior del motor EM Drive —EM por electromagnético— nada se mueve. Y sin embargo, genera movimiento.

El también llamado Motor Imposible fue concebido ya en 2006 por el ingeniero británico Roger Shawyer y hoy, que ha sido puesto a prueba por la NASA, se ha podido comprobar que es capaz de generar un 1,2 milinewtons por kilovatio en vacío. Pruebas anteriores en laboratorio y en condiciones atmosféricas normales habían registrado resultados similares, por lo que el laboratorio Eagleworks condujo una nueva evaluación en el vacío, para descartar que se colara en las mediciones algún factor que falsee los resultados, como alguno derivado de campos magnéticos, cambios de temperatura en el motor, corrientes térmicas, estática, vibraciones o la emisión del algún gas. Las pruebas se hicieron en el Centro Espacial Johnson, en cuyas instalaciones se pueden detectar impulsos tan pequeños como los de un solo micronewton.

 

El hallazgo consiste en que el EmDrive construido generó 1,2 milinewtons (1 milinewton=la milésima parte de un newton, que es la fuerza requerida para acelerar un objeto con una masa de 1 kilogramo a 1 metro por segundo), transformando electricidad en impulso, gracias a microondas que rebotan al interior de su estructura en forma de cono invertido.

 

La fuerza desarrollada puede parecer escasa (poco más de 0,001 caballos de fuerza), pero en el espacio exterior, donde impera el vacío y la resistencia escasea, la situación cambia enormemente. El propulsor Hall de la NASA, que acelera iones del ambiente para crear un campo magnético que finalmente acelera vehículos espaciales, produce 60 milinewtons por kilovatio, pero para ello necesita combustible, a diferencia del EmDrive. Existen otras opciones para desplazarse en el espacio sin combustible, como las velas solares, que producen una aceleración cercana a 1 mm/s2 con el empuje de los fotones que captan, pero que deben extenderse en superficies de hasta 800x800 metros para crear 5 newtons de fuerza. Mientras que el prototipo evaluado del EmDrive, con sus menos de 27 cm de diámetro, es un tanto menos engorroso.

La primera prueba validada por la NASA, entonces, comprueba que el motor diseñado en teoría, funciona en la realidad. Aún no se ha trabajado en el desarrollo de un diseño de EmDrive más eficiente ni optimizado, pues ni existía la certeza de que funcionara.

De acuerdo con cálculos de Roger Shawyer, que no han sido refrendados por la agencia espacial, un EmDrive  con la potencia adecuada puede llevarnos a Marte en solo 70 días. Pero ni el mismo Shawyer tiene una explicación certera sobre que principios se ponen en funcionamiento para que su motor funcione. Aquí sí la NASA se ha aventurado en lanzar una ilustración.

La teoría cuántica de la onda piloto sugiere que las partículas tienen posiciones precisas en todo momento, a diferencia de la física cuántica que señala que no tienen posición determinada sino hasta recién cuando son observadas. Esta teoría de la onda piloto ha ido aumentando en popularidad y en este caso permitiría afirmar que "si el vacío es realmente mutable y degradable, entonces podría generarse y extraer trabajo [fuerza] en y/o desde el vacío, con lo cual se podría empujar el vacío cuántico y preservar las leyes de conservación de energía y conservación de impulso".

Antes de que este motor pueda convertirse en el impulso necesario para la llegada del hombre a nuevas distancias en el espacio exterior, se deberán completar más pruebas para comprobar la hipótesis de la NASA y luego para optimizar el diseño del motor, sabiendo ya para entonces cómo es que funciona exactamente.

Hans Huerto

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