Si duermes más, tus niños dormirán mejor

Un estudio de profesionales de la salud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard (Boston, EE.UU.) concluyó que la duración del sueño de los niños estaría influenciada por la duración del sueño de sus padres y la confianza de estos en su capacidad de educar en este aspecto a sus hijos. En suma: para que los niños de una familia duerman más, es necesario que los padres alarguen su sueño y pierdan el miedo a ayudar a los menores en esa misma tarea.

El documento, publicado por el Journal of Clinical Sleep Medicine, detalla que para llegar esta conclusión se tomaron en cuenta las respuestas de 790 padres, con una edad promedio de 41 años, a una encuesta telefónica referida a los hábitos del sueño en su familia. Los hijos de estos padres, de entre 6 y 12 años, participaban en un estudio aleatorio sobre el control de la obesidad controlada.

A partir de la encuesta —contestada en 92% por madres— la duración media diaria del sueño de los padres fue de 6,9 ​​horas y 9,2 horas, en el caso de los niños. Asimismo, se pudo observar una asociación —no causalidad— entre una mayor confianza de los padres (57% reportaron sentirse "muy" o "extremadamente" seguros) en su propia capacidad de ayudar a sus niños a dormir lo suficiente: los menores llegan a dormir en promedio 40 minutos más a diario con padres seguros. Y mientras mejor duerman estos, de acuerdo con el estudio, mejor dormirán los menores: la duración del sueño de los niños aumentaba cerca de 5 minutos por día por cada hora extra de sueño de los padres.


Aunque el estudio fue capaz de controlar variables de confusión como la edad o la educación de los padres, el diseño transversal del estudio no permitió determinar causalidad. Aun así, los autores señalaron que servir de ejemplo a los niños a la hora de acostarse, señalando la importancia de hábitos de sueño saludables,  o cumplir disciplinadamente como padres con las horas de acostarse que se imponen a los menores son comportamientos familiares que pueden influir en el aumento de horas de sueño.

El estudio también evaluó la relación entre el sueño infantil y otros hábitos de los padres, como el tiempo frente a la computadora o el celular, la actividad física y las horas de televisión infantil. No se halló alguna correlación significativa con estos factores.

"Nuestro estudio sugiere que educar a los padres sobre su propia salud del sueño y promover una mayor confianza en su capacidad para ayudar a sus hijos a dormir lo suficiente son áreas potenciales de intervención para aumentar la duración del sueño infantil, ya sea a través de programas formales o en una oficina de pediatras", señala una de las autoras del trabajo, Corinna Rea, pediatra de la Escuela de Medicina de Harvard y médica en el Boston Children's Hospital.

De acuerdo con la Academia Americana de Medicina del Sueño, los niños entre los 6 y 12 años deben dormir de 9 a 12 horas diarias, a fin de mantener una salud óptima. De lo contrario, se exponen a desarrollar problemas con la atención, el comportamiento y el aprendizaje.

De hecho, un reciente estudio de la Escuela Médica Duke-NUS en Singapur demostró la importancia del sueño en el rendimiento académico óptimo entre jóvenes estudiantes: se concluyó que tomar siestas poco antes de un examen era tan positivo como repasar las materias a ser evaluadas.

Hans Huerto

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