Cassini se sumergió por primera vez en los anillos de Saturno

La nave espacial de la NASA Cassini dio un importantísimo paso el último domingo al bucear por primera vez dentro de los icónicos anillos de Saturno, iniciando en simultáneo la penúltima fase de este cometido de larga duración.

Aquel día, Cassini se acercó a 91.000 kilómetros de las nubes más altas de Saturno, navegando a través del plano disco en una zona cercana a las lunas Janus y Epimetheus, y a solo 11.000 kilómetros del dentro del anillo F de aquel planeta. Cassini, de acuerdo al plan, hará 19 inmersiones más de este tipo con intervalos de una semana cada una hasta el 22 de abril del 2017.

En estos momentos, Cassini (una misión conjunta de la NASA, la ESA y la Agencia Espacial Italiana) ya casi agotó todas sus reservas de combustible y su vida útil está muy cerca de acabar. El dispositivo se puso en marcha el 15 de octubre de 1997 y recién en el 2004 dio la vuelta a Saturno, explorando de modo genérico al planeta y satélites. La misión acabará con la inmolación de la sonda en la hostil superficie del gigante gaseoso. Antes de eso, Cassini llevará a cabo una serie de encargos para conocer de cerca los anillos del planeta.

Cassini es parte de la misión Cassini-Huygens, cuyo costo es de 3.2 mil millones de dólares. Huygens, otra nave a la que Cassini llevaba a cuestas, descendió antes en la superficie de Titán —la mayor luna de Saturno.

La noticia fue recibida con algarabía en el Jet Propulsion Laboratory en California, Estados Unidos. “Finalmente estamos allí, luego de tantos años de planearlo”, dijo Linda Spilker, científica de Cassini, mientras que todo su equipo está inquieto por estudiar los nuevos hallazgos sobre los anillos. Se espera que las cámaras de Cassini tomen en las próximas semanas las mejores fotos del referido acercamiento y las lunas más cercanas.

 

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La órbita de Cassini en la parte final de la misión. La órbita naranja es la inmolación de Cassini.

 

Sin embargo, el trabajo que hoy realiza Cassini no durará mucho. El 22 de abril del 2017, una vez acabada su exploración en los anillos, volará hacia Titán, donde se planea que su gravedad redirija su órbita acercándola a Saturno y en especial a su anillo más interno, que se encuentra a solo 2.400 kilómetros de la superficie del planeta. A partir de allí, enrumbará al mismo, buscando ser destruida. El 15 de setiembre del 2017 la misión concluirá con una zambullida final en la atmósfera de Saturno: durante esta inmersión, transmitirá información sobre la composición de la atmósfera hasta que su señal sea perdida.

Esta maniobra de suicidio servirá para que los científicos se aseguren de que Cassini no contamine Titán y su compañero Encélado con microbios de la Tierra, según oficiales de la NASA. Ambos satélites son capaces de albergar vida, y los científicos creen que tanto Titán como Encélado poseen océanos de agua líquida bajo su corteza. El primero, además, tiene mares de hidrocarburos en su superficie.

 

Daniel Meza

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