Pegasus lanzó una constelación de satélites a estudiar huracanes

La NASA lanzó esta semana ocho minisatélites para estudiar a los huracanes a una profundidad sin precedentes, con el fin de mejorar los pronósticos y así poder proteger de modo más eficiente a las potenciales víctimas.

El avión L-1011 que cargaba el cohete Pegasus XL despegó la mañana de ayer desde la Estación Cabo Cañaveral de la Fuerza Aérea. Una hora después, el copiloto presionó un botón que liberó al cohete y los ocho satélites que este cargaba, a 11.890 metros sobre el Océano Atlántico y a 160 km al este de Daytona Beach. Acto seguido, el cohete encendió su motor de combustible sólido y empezó su ascenso, liberando la carga completa de satélites en un período de 90 segundos —cerca de 13 minutos después del lanzamiento.

“Fue un bello día para Pegasus”, dijo Tim Dunn, director de la misión de la NASA en la televisión oficial de la agencia. Todas las etapas del lanzamiento se realizaron a la perfección, afirmó.

Los 8 satélites desplegados por Pegasus son parte de la misión Sistema Satelital de Navegación Global de Ciclones (CYGNSS), que requirió una inversión de 157 millones de dólares. Diseñados por el Southwest Research Institute y la Universidad de Michigan, pesan 28.9 kilogramos cada uno y operarán en una órbita de 510 kilómetros inclinada a 35 grados de la línea del Ecuador.

Los satélites CYGNSS detectarán señales GPS reflejadas en los océanos en regiones tropicales, midiendo la cantidad de dispersión de las mismas para calcular la agitación de los océanos y, en consecuencia, las velocidades de los vientos en la superficie. A diferencia de los satélites de monitoreo de clima que ya están en órbita, estas naves espaciales podrán observar a través de la lluvia que se arremolina en un huracán hasta el ojo o núcleo.

Esta información, creen los científicos, ayudará a mejorar los modelos de formación de huracanes e incrementará la precisión de los pronósticos del desarrollo de estos fenómenos. Será, de acuerdo a los responsables de la misión, una cobertura de 24/7, algo que ayudará a proteger mejor a las potenciales víctimas.

Christopher Ruf, investigador principal de CYGNSS de la Universidad de Michigan, explicó que los satélites aun pasarán por algunos meses de pruebas, con la esperanza de que estén totalmente operativos antes de junio, cuando inicia la temporada de huracanes. La NASA optó por lanzar su cohete con el apoyo de la compañía aeroespacial Orbital ATK (propietaria del Pegasus), en lugar de un lanzamiento tradicional por cohete desde tierra —el lanzamiento con Orbital ATK resultó más económico.

Otras empresas también proyectan usar naves ‘nodrizas’ en lugar de cohetes —tal y como lo hace Pegasus.  Virgin Galactic, por ejemplo, planea usar el Boeing 747-400 para operar el lanzador Launcher One. Igualmente, proyecta utilizar el portador White Knight Two para lanzar su nave suborbital SpaceShipTwo, destinada al turismo espacial.

 

Daniel Meza

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