La grasa fomenta la metástasis en pacientes con cáncer

Un incremento en el uso de grasa corporal puede pavimentar el camino del cáncer hacia otras partes del cuerpo, de acuerdo con un estudio publicado en Nature, conducido por un equipo internacional y multidisciplinario, dirigido por el Prof. Dr. Peter Carmeliet (VIB-KU Leuven). Estos "caminos", llamados vasos linfáticos, son un tipo especial de vasos sanguíneos a través de los cuales las células cancerosas pueden viajar y afectar más regiones del organismo.

Aunque la quimioterapia y la radioterapia administradas oportunamente pueden acabar con varios tipos de cáncer, la metástasis es una de las principales causas de muerte en estos pacientes.

Las células cancerosas viajan a través de vasos linfáticos, que transportan líquido en lugar de sangre. La formación de nuevos vasos linfáticos, denominada linfangiogénesis, es un proceso cuyo avance no es aún prevenible mediante fármacos clínicamente aprobados.

El equipo de Carmeliet investigó la utilización de nutrientes (metabolismo) realizada por los vasos linfáticos. Ello arrojó que los linfáticos usan más grasa (ácidos grasos) que los vasos sanguíneos. Con ello, se concluyó que el uso de fármacos para prevenir la utilización de grasa por los vasos linfáticos impidió su crecimiento. Este descubrimiento abre el camino hacia el desarrollo de terapias para limitar dicho crecimiento  con ello evitar la propagación del cáncer.

Los vasos sanguíneos durante el desarrollo embrionario se transforman en linfáticos. De acuerdo con el estudio, esta "transformación" se basa en un aumento de la utilización de grasa. En este proceso, la grasa se utiliza para generar moléculas que pueden modificar importantes factores que regulan la expresión del código genético, denominados cambios epigenéticos, que determinan la función de los linfáticos. Si bien ello no altera el código genético de las células, la utilización de este código afectado por la grasa y que define la firma del gen linfático ya está modulada.

Así, el estudio demuestra que los vasos linfáticos usan la grasa como parte fundamental de su desarrollo y es necesaria para su crecimiento y función. Los siguientes pasos se deben dar en dirección a la prevención de la propagación de las células cancerígenas y tratar a los pacientes con cáncer.

Para ello, se deberán poner a prueba los inhibidores del uso de grasa para reducir la metástasis en diferentes tipos de cáncer. Y evaluar la capacidad de suplementos dietéticos de grasa para  curar vasos linfáticos defectuosos, lo que le ocurre a un paciente de cáncer cuando le extirpan el mal quirúrgicamente. Ello se conoce con el nombre de linfedema, una inflación en un tejido blando por acumulación de linfa.

“Anteriormente, no podíamos desarrollar fármacos para dirigir el crecimiento de los vasos linfáticos porque no entendíamos cómo se desarrollaban. Nuestro trabajo demuestra la importancia de su dependencia de la grasa, y proporciona pasos esenciales para el desarrollo de medicamentos eficaces para prevenir el crecimiento linfático excesivo en el cáncer y para tratar las complicaciones incapacitantes de linfedema", asegura Carmeliet.

Hans Huerto

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