Intentan salvar de la extinción al mamífero más raro de los océanos

El Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA) acaba de poner en marcha un ambicioso plan de emergencia para ayudar a salvar de la extinción a esta marsopa, el mamífero más escaso y raramente visto del océano, que habita el norte del Golfo de California.

El programa para rescatar de su condición crítica a la también llamada cochito consiste en trasladar algunos ejemplares a un santuario temporal, mientras continúan los esfuerzos por eliminar la pesca ilegal y la de redes de enmalle en la zona que habita. La iniciativa será conducida por el gobierno mexicano, con apoyo de expertos en mamíferos marinos de más de una docena de organizaciones en todo el mundo.

La vaquita marina es un cetáceo que en apariencia guarda varias similitudes con un delfín. No obstante, algunos rasgos son característicos de la especie: su hocico es más achatado y pequeño que el del delfín, su aleta dorsal es piramidal y sus dientes, en vez de ser cónicos, son aplanados.

De acuerdo con el CIRVA, citado por el WWF (World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza), la población de estos animales en 2014 ascendía a 97 ejemplares, pero al año siguiente la cifra cayó a apenas 60. La mayoría murieron atrapados en redes de pesca de moluscos.

El precipitado declive llevó al gobierno mexicano a prohibir por dos años la pesca de enmalle en la zona donde habita la vaquita y a implementar un programa de compensación financiera para los pescadores afectados.

A pesar de los esfuerzos del gobierno mexicano, el equipo del proyecto de recuperación revisó recientemente los últimos resultados del monitoreo acústico en el hábitat de la especie, que mostraron que la población de vaquitas continúa disminuyendo rápidamente. Las redes de enmalle ilegal todavía pescan otra especie en la zona, igualmente en peligro de extinción, el totoaba o curvina blanca, conocido en Asia como “cocaína marina” y que se comercia en mercados negros de Hong Kong y China por las propiedades que la cultura popular le atribuye a sus aletas. Así, a pesar de decenas de millones de dólares invertidos por el gobierno mexicano en la prevención de la captura incidental de vaquita, la población continúa disminuyendo. La presencia de la pesca ilegal en la zona complica el panorama para especies como la vaquita, el cetáceo más pequeño de los mares.

Las vaquitas no solo son raramente vistas, sino que su comportamiento ante embarcaciones motorizadas es usualmente esquivo, por lo que el programa de conservación —que arrancará en los próximos meses en las costas mexicanas— tiene ahí su primer desafío.

Para obtener información sobre el plan, visite VaquitaCPR.org.

Recientemente se han puesto en marcha programas para devolver especies extintas a su hábitats naturales, a partir de ejemplares conservados en cautiverio o especies con las que se guardan similitudes genéticas. Estos han sido los casos del antílope de pastoreo del Sahara y del tigre persa.

Hans Huerto

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