Los perros son más “humanos” que los chimpancés en cuanto a habilidades sociales

State Library of New South Wales

 

Un grupo de investigadores de los Estados Unidos y Alemania encontraron que los niños y los perros demuestran mayores similitudes en habilidades sociales que los niños y los chimpancés, a pesar de la proximidad evolutiva entre humanos y primates. El artículo fue publicado en la revista Animal Behaviour

Existen hipótesis que determinan que el hombre tiene habilidades sociales únicas para la cooperación, las cuales se desarrollan en la infancia y no están presentes en otros primates. En estudios previos, se demostró que tanto chimpancés como niños de dos años resuelven tareas que revelan un buen desarrollo cognitivo general, tales como las pruebas de permanencia de objetos y sus atributos, de razonamiento espacial, atención y memoria. No obstante, a la misma edad, los niños son superiores a los chimpancés en inteligencia social: cooperan más, entienden mejor la complejidad de las creencias ajenas (es decir, tienen una teoría de la conciencia) y adoptan con facilidad habilidades aprendidas de otros. 

Sin embargo, de manera reciente, la hipótesis del intelecto cultural, es decir, la manifestación de habilidades sociales únicas en el hombre, se ha puesto en duda gracias a las investigaciones en perros. Está demostrado que los perros no son peores que los niños en utilizar señales no verbales y, a su vez, pueden cometer los mismos errores que los niños al buscar objetos escondidos. Sobre la base de estos estudios se ha propuesto la hipótesis de una “inteligencia social domesticada”: las similitudes entre las habilidades sociales de humanos y perros se deben a una evolución social convergente. 

Para comprobar esta hipótesis, los autores decidieron comparar las habilidades sociales de niños, perros y chimpancés en una serie de pruebas idénticas. En el estudio participaron 552 perros de diferentes razas, 105 niños de dos años y 106 chimpancés de criaderos africanos. Las habilidades sociales fueron evaluadas con la ayuda de una serie de pruebas lúdicas. En ellas, los participantes debían comunicarse entre sí con señales no verbales para avisar de los juguetes y premios escondidos, como por ejemplo, apuntar con el dedo o la mirada en la dirección correcta. Adicionalmente, todos los evaluados pasaron la misma prueba general de desarrollo cognitivo.

El experimento reveló que los perros y los chimpancés lograron los mismos resultados en la prueba general de desarrollo cognitivo. Sin embargo, las habilidades sociales fueron mucho mejores entre los niños y los perros, que con los chimpancés. Esto sugiere que la estructura del intelecto social entre el hombre y el perro es más parecida que entre los humanos y los chimpancés. Los autores concluyen que, según lo observado, esto se vincula con una evolución convergente de las habilidades sociales de los perros y las personas. En otras palabras, la evolución conjunta del hombre y el perro devino en un factor más determinante en esta similitud de habilidades sociales que la proximidad evolutiva entre los humanos y los chimpancés. 

Correlación entre la ejecución exitosa de tareas de socialización entre perros, niños y chimpancés. Los círculos más grandes reflejan el número de ejecuciones exitosas de dos tareas vinculadas entre si. 
MacLean et al. 2017

Recientemente, un grupo de psicólogos de animales demostró que los perros y los monos capuchinos juzgan a las personas en base a cómo tratan a otras personas: los animales tienen una mala impresión de las personas que tratan a otras de manera injusta y otorgaban preferencia a quienes ayudan al equipo. Según los autores, estas afinidades tienen distintos orígenes evolutivos: en los capuchinos está ligado a una vida en grupos sociales complejos; y en los perros, a una mayor atención en el comportamiento de las personas, lo que finalmente influyó en su propia evolución. 

Sofía Dolotovskaya
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