Basta de hipocresías: ahora sabemos cuánta orina hay en una piscina pública promedio

Investigadores de la Universidad de Alberta han dado con una forma certera para determinar cuántos litros de orina contiene, en promedio, una piscina pública. El estudio ha sido publicado por la revista American Chemical Society, Environmental Science & Technology Letters.

Sí, orinar en el agua en que muchas más personas se bañan, incluido uno mismo, es un acto repudiable y de sumo irrespeto, pero aun así parece ser más común de lo que se cree, de acuerdo a los resultados que arrojó la investigación.

Al ser 95% agua, la orina no resultaba fácilmente detectable, mientras que el resto de sus componentes (como la urea, el sodio o el potasio) podrían haber sido registrados en el agua, pero no se podría descartar que hubieran llegado ahí con el sudor de los usuarios.

La prueba desarrollada mide la concentración de un edulcorante artificial, acesulfame de potasio (ACE), que se encuentra comúnmente en alimentos procesados ​​y pasa a través del cuerpo sin alteraciones. Esto es, es desechado en la orina sin haber sido descompuesto por el organismo.

Después de monitorear los niveles del edulcorante en el agua de dos piscinas públicas en Canadá durante un período de tres semanas, y sobre la base de la cantidad promedio del mismo en un litro de la orina de un canadiense, se calculó que ahí se habían liberado 75 litros de orina en una piscina grande, de unos 830.000 litros (un tercio del tamaño de una piscina olímpica) y 30 litros en una segunda piscina, de alrededor de la mitad del tamaño de la primera.

Lindsay Blackstock, estudiante de posgrado en la Universidad de Alberta, Edmonton, y autora principal del documento, añade que la presencia de orines se repite en medidas aun mayores en tinas y jacuzzis. Mediciones realizadas en ocho bañeras de hidromasaje hallaron niveles de ACE mucho más altos: el jacuzzi de un hotel tenía más de tres veces la concentración de edulcorante que la peor piscina.

El agua de 31 piscinas y tinas en dos ciudades canadienses fue examinada por tres semanas: en todas las muestras se halló ACE, con concentraciones hasta 570 veces el nivel de fondo en muestras de agua de grifo.

No obstante, en la medida en que no se controló el número de bañistas en las piscinas durante el lapso registrado, el equipo no pudo establecer un estimado sobre cuántas personas orinaron en el agua o qué porcentaje de los usuarios de una piscina usualmente descargarán sus orines en ella.

"Queremos utilizar este estudio para promover la educación pública sobre las prácticas adecuadas de higiene de la natación", dijo Blackstock.

¿Los totales hallados nos deberían preocupar la próxima vez que se nos antoje un chapuzón? La orina por sí sola es estéril usualmente, excepto cuando se sufre de alguna infección de las vías urinarias. Pero sus demás compuestos, incluyendo el amoníaco y la creatinina, pueden reaccionar con los químicos desinfectantes de la piscina formando subproductos conocidos como DBPs, que irritan los ojos y vías respiratorias. La exposición a largo plazo a los compuestos se ha relacionado con el asma en nadadores profesionales y trabajadores de piscinas.

Por ello, la importancia de las pruebas de ACE, que pueden asegurar que los niveles de orina sean mínimamente higiénicos en las piscinas.

Hans Huerto

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