Ni las plantas nos podrán salvar del calentamiento global según nuevo estudio

La fotosíntesis, el principal proceso biológico para el desarrollo de la vegetación en la Tierra, tiene como ingrediente principal al dióxido de carbono (CO2). En conjunción con la luz del sol y el agua, el gas es empleado por las plantas para la producción de azúcares que sustenten su crecimiento y sostenibilidad.

Con ello, no sorprende que el aumento en las emisiones de CO2 —gas, además, con graves consecuencias para nuestro planeta por su efecto invernadero y consecuente impacto en el calentamiento global— haya tornado más verdes algunas partes de la Tierra.

Observaciones satelitales muestran que si bien algunas regiones sufren la deforestación en años recientes, en general el planeta se está volviendo más verde. Ocurre en zona frías por el aumento de las temperaturas promedio (por acción del calentamiento global) y se da en las más cálidas por el aumento de los niveles de CO2.

Las plantas, como ya se dijo, absorben CO2 y como producto residual del proceso devuelven oxígeno a la atmósfera. ¿El supuesto reverdecimiento de la Tierra alcanzará para disminuir los niveles de dióxido de carbono de la atmósfera y hacer retroceder a la amenaza del calentamiento planetario? Aunque algunos científicos del clima así lo han estado proyectando, una reciente investigación de la Universidad Occidental de Sydney, en Australia, lo desmiente.

El experimento ensayado buscó probar el efecto de los niveles elevados de CO2 en la vegetación que crecen en suelos pobres en fósforo, típicos de trópicos y subtrópicos. El hallazgo sugiere que los bosques absorberán alrededor de una décima menos de carbono de lo proyectado científicamente, lo que significa que los niveles de CO2 subirán aún más rápido que los modelos de computadora que se proyectan.

De acuerdo con el estudio, publicado en Nature Climate Change, ello ha ocurrido por una sobrestimación del CO2 como abono y una subestimación a la importancia de otras sustancias para ello como el fósforo.

Muchos suelos en regiones tropicales y subtropicales son pobres en fósforo —un nutriente esencial para el desarrollo vegetal.

En suelos ricos en fósforo, el aumento de los niveles de CO2 puede impulsar el crecimiento de las plantas hasta en un 20%, de acuerdo con estudios científicos previos en esta materia.

La reciente investigación australiana buscó poner a prueba la vegetación en terrenos con altos niveles de CO2 y baja presencia de fósforo. Para ello, elevó el CO2 en seis pequeñas parcelas en un bosque maduro de eucaliptos cerca de Sydney, con suelos pobres en fósforo. Los árboles estudiados fueron de variadas especies y edades. No se encontró evidencia alguna de aumento en el crecimiento de las plantas.

Así, el aumento de temperaturas a nivel global queda como el principal factor a favor de que haya ahora más plantas en toda la Tierra. Zonas antes gobernadas por nieve y hielos hoy dan paso a llanuras de vegetación por el calentamiento global. No obstante, ¿será ello determinante para acabar con el exceso de CO2, que es, a su vez, una de las raíces del fenómeno que viene promoviendo el desarrollo de vegetación? La respuesta parece ser más bien negativa.

Hans Huerto

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