Premian con un millón de euros a investigadores de nuestro sistema cerebral de recompensas

Descifrar cómo funciona el sistema de recompensas del cerebro le ha valido a tres neurocientíficos, también, un premio. Wolfram Schultz, Peter Dayan y Ray Dolan recibieron el premio Brain, de 1 millón de euros, otorgado por la Fundación Lundbeck de Dinamarca. El galardón reconoce a los investigadores que han contribuido vitalmente al entendimiento del cerebro humano con su trabajo durante el último año.

La investigación del trío ha revelado cómo los sistemas de recompensa en el cerebro relacionados con la producción de la dopamina —un neurotransmisor producido cuando el cerebro es estimulado positivamente— de señalización —la que se genera para reforzar comportamientos que conducen a maximizar recompensas— influyen en nuestro comportamiento y supervivencia.

Estos mecanismos intervienen en la toma de decisiones, ya sea en el trabajo, la práctica deportiva, el consumo de drogas.

Tras experimentar con monos por 30 años, Schultz descubrió que cuando los animales reciben una recompensa, las células cerebrales dedicadas a la dopamina en este sistema se activan. La producción se daba, demostró Schultz, incluso a través de pistas aprendidas y sin una recompensa.

Peter Dayan, en el University College de Londres, extendió el trabajo de Schultz para mostrar cómo actualizamos constantemente nuestros objetivos a través de un fenómeno impulsado por la dopamina llamado "error de predicción de la recompensa": nuestro comportamiento a futuro está determinado por lo que aprendemos a diario sobre las recompensas, cómo se consiguen y en qué medidas producen satisfacción. Ahora Dayan viene aplicando la lógica de la toma de decisiones basadas en la producción de dopamina a los algoritmos de inteligencia artificial, para entender cómo es que las computadoras hacen predicciones del comportamiento.

Ray Dolan, del Centro Max Planck UCL de Psiquiatría Computacional y Envejecimiento en Berlín, Alemania, también ha explorado el terreno de la influencia de la dopamina en la toma de decisiones. A medida que envejecemos, perdemos cerca del 10% de neuronas productoras de dopamina, lo que afecta la capacidad de predecir recompensas futuras con precisión. Dolan ha demostrado que esta capacidad se puede restaurar administrando a las personas mayores suministros adicionales de dopamina.

Habiendo ya explorado los sistemas de recompensas, los científicos se han volcado a las comprensión de cómo el cerebro responde al castigo.

Hans Huerto

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