Coloso hallado en Egipto no sería de Ramsés II sino de otro faraón

Hace unos días se reportó el descubrimiento de una estatua faraónica una zona poblada pobre de El Cairo. Los informes preliminares indicaban que aparentemente se trataba de un homenaje al Faraón Ramsés II (Dinastía XIX de Egipto). Hoy, sin embargo, los investigadores que han venido analizando el busto creen que lo más probable es que represente a un faraón menos conocido, Psamético I (XXVI dinastía).

Ramsés gobernó unos 66 años, entre 1279 y 1213 antes de Cristo, y su mandato fue registrado como uno de los más más florecientes y de mayor apogeo. Sus expediciones militares dieron lugar a la expansión del Imperio Egipcio desde Siria hacia Nubia en el sur.

Psamético I, por su parte, gobernó entre 664 y 610 a.C., y es conocido por haber recuperado la estabilidad para Egipto luego de años de conmoción política y haber devuelto a su pueblo la gloria y arte del pasado. Consiguió, entre una serie de logros militares, devolver la independencia a Egipto expulsando a los asirios —que en un momento llegaron a tener la capital antigua Menfis en su poder.

Khaled al-Anani, ministro de Antigüedades de aquel país, dijo que el coloso real hallado el 7 de marzo en Matariya es probablemente una estatua de Psamético, quien gobernó seis siglos más tarde que Ramsés. “Hay una fuerte posibilidad de que se trate de Psamético I”, explicó Anani en conferencia de prensa en el Museo Egipcio de El Cairo, el mismo que recibió dos fragmentos del citado busto. “Hay, sin embargo, otra pequeña opción de que Psamético I haya reusado una estatua más vieja de Ramsés II”, agregó.

El equipo de arqueólogos alemanes y egipcios que descubrió la estatua halló inicialmente solo parte de la cabeza y el torso. No se sabe más del resto de la representación de cuarcita, que tendría unos 10 metros aproximadamente. Los trozos hallados pesan más de 51 toneladas, y su traslado lento desde Matariya, en el este de El Cairo, hacia el referido museo, en el corazón de la ciudad, fue transmitido en vivo por la televisión pública.

Según algunos arqueólogos, la estatua podría haber sido destruida por antiguos cristianos o por gobernadores musulmanes en El Cairo en el siglo XXI, quienes a menudo desmantelaban templos antiguos para construir fortificaciones. Los actuales gobernantes de Egipto esperan que la expectativa generada alrededor del coloso reviva el turismo, que ha decaído desde la llamada revolución egipcia del 2011 (en el contexto de la Primavera Árable) que derrocó a Hosni Mubarak -comparado a los faraones por la larga duración de su mandato. Aquel año, las ganancias en el sector bajaron de US$14,7 millones en 2010 a US$9,8 millones en el 2011.

 

Daniel Meza

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