Los macacos también tienen sus propios códigos de venganza

Un grupo de primatólogos del Centro Alemán de Primatología, en Göttingen, y el Instituto de Ciencias Cognitivas y Tecnología, con sede en Roma, demostraron que los macacos japoneses ponen en práctica la “venganza de sangre”: las víctimas de una agresión dirigen su “venganza” hacia los parientes y amigos del agresor, una costumbre que es habitual entre los seres humanos, especialmente en la tradición germánica. Esta estrategia demostró ser exitosa, ya que casi siempre, después de que la víctima ataca a los individuos cercanos al agresor, este cesa sus agresiones. El artículo fue publicado por la revista Royal Society Open Science.

Los primates generan vínculos dentro de un complejo sistema de organización social, donde cada individuo tiene su círculo de “cercanos” que se conforma no solo por los parientes más próximos, sino también otros individuos no consanguíneos. Estudios previos han demostrado que los primates no solo distinguen a los individuos que forman parte de su propio círculo, sino que pueden reconocer quién es quién en los círculos de otros individuos. A pesar de la claridad de este fenómeno, todavía no se comprende bien cómo funciona este mecanismo, para lo cual existen dos hipótesis. 

La primera de ellas supone que los macacos deducen el parentesco o amistad entre dos individuos a partir de la cantidad de tiempo que pasan juntos. La otra hipótesis sugiere que los macacos observan las manifestaciones evidentes de parentesco, como la relación madre e hijo, y las recuerdan en el futuro, cuando estos individuos ya no pasan tanto tiempo juntos. 

Para poner a prueba estas hipótesis, los investigadores decidieron estudiar las interacciones agresivas de un grupo de 57 macacos japoneses (Macaca fuscata), que viven en el zoológico de Roma, cuyos vínculos familiares están bien identificados. Para ello, los científicos analizaron 500 horas de grabación, las mismas que registraron más de 15 episodios de agresión. 

Así, los científicos hallaron que los macacos que padecieron una agresión con frecuencia dirigían su respuesta a otro miembro del grupo en vez del agresor. Esto fenómeno se encuentra con frecuencia entre primates y puede explicarse por el miedo que siente la víctima ante una agresor más fuerte. Sin embargo, los científicos notaron que muchas veces, la agresión de respuesta no va dirigida a un individuo al azar, sino a un pariente o amigo cercano del agresor. 

Las observaciones también revelaron que la víctima del contraataque solo fue escogida en base a cuánto tiempo compartía con el agresor. Como demostraron las observaciones en los macacos mayores, la memoria de quién es padre y quién hijo, no juega ningún rol en la elección de la venganza a la agresión. Lo más importante era la estrechez del vínculo en el momento. 

También es interesante notar que la elección del individuo sobre quien se ejerció la venganza es importante para el desarrollo futuro de las relaciones entre los macacos, como el poner fin de las agresiones. Así, cuando la venganza se dirigía a los parientes del agresor, este dejaba a un lado sus ataques. Sin embargo, cuando la venganza se dirigía a los amigos, esta no surtía ningún efecto y el agresor continuaba con lo suyo. 

Este estudio en macacos reveló que la habilidad para identificar a los parientes más cercanos del agresor significaba una capacidad de adaptación. A pesar de esto, todavía no se entiende por qué los macacos no utilizan el conocimiento a largo plazo de los vínculos para tomar una decisión de venganza, en vez de enfocarse en observar cuánto tiempo comparten los individuos entre sí. Esta pregunta abre camino para futuras investigaciones. 

 

Sofía Dolotovskaya
Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.

Leer también

A inicios de mes, el 3 de noviembre, la República Popular China lanzó el primer cohete de carga pesada de su historia, el Larga Marcha-5, hito considerado el más grande de todos los avances espaciales del gigante asiático. Dicho lanzador empata la capacidad del imponente Delta-4 Heavy estadounidense, que puede enviar hasta 25 toneladas a la órbita baja de la Tierra. La misión pone al país presidido por Xi Jinping en una posición inmejorable en la carrera espacial y es una muestra más de cómo China es “con pleno derecho, la nueva gran potencia de la exploración espacial”, según el astrofísico Antonio Eff-Darwich. El académico y catedrático de la Universidad de la Laguna brindó una entrevista a N + 1 analizando alcances y potencialidades de aquel país en el referido campo.

China es, “con pleno derecho, la nueva gran potencia espacial” [ENTREVISTA]