Los robots están cada vez más cerca de tener sentimientos

Chris Denvers / Flickr

Un equipo de científicos suecos descubrió que, durante una conversación, las personas tienden a tomar la iniciativa de acuerdo a su género y edad, por lo que los robots no deberían quedar fuera de esta costumbre. El artículo que determina lo que se debe tener en cuenta para programar a un robot con estas características ha sido publicado en Conferencia Internacional de Interacciones Humano-Robot, que tuvo lugar en Viena en marzo del presente año. 

En su mayoría, el objetivo de este tipo de investigaciones se enfoca en hacer a los robots más “sociables” (básicamente, más convenientes) para servir de acompañantes, instalando en ellos una “roboética”. Por ejemplo, si el robot se porta “mal”, invadiendo, por ejemplo, el espacio de una persona, puede causar incomodidad y ansiedad a los que le rodean. Así, la etiqueta del robot es necesaria para evitar momentos incómodos en su interacción con los humanos. El reporte de la nueva investigación se concentra en los factores que se deben tomar en cuenta para enseñar a un robot-acompañante a relacionarse con varias personas a la vez. Para ello, se ha desarrollado un algoritmo que le permite cambiar de un interlocutor a otro de manera automática. 

El robot Furhat y sus interlocutoras. 

Los investigadores decidieron esclarecer si era necesario que un robot preste atención a las características demográficas de sus interlocutores, como serían su edad y género. Esta información se obtuvo gracias al robot Furhat del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de Suecia. Las personas, al encontrarse con el robot, deben jugar un juego de mesa con él, como por ejemplo, colocar un grupo de naipes en el orden correcto. El juego está diseñado para trabajar en equipos de a dos y los participantes pueden consultar entre si o con el robot. Furhat puede hablar, girar su cabeza e intercambiar mirada con los jugadores. Además, nunca les dice qué hacer, sino que participa con ellos en hacer deducciones de acuerdo al algoritmo que recibió. 

De este modo, el robot puede predecir quién es más activo en la conversación, y quién necesita un poco de asistencia, y se orienta según la información demográfica. Con esta información, el robot puede elegir con anticipación el algoritmo que precederá a la conversación. 

La información obtenida del robot Furhat permite mejorar la programación de los robots-acompañantes. Cuando los robots se comunican con dos o más personas al mismo tiempo, es importante que se pueda regular el tiempo en que interactúa con cada usuario a fin que no le falte atención a ninguno. Actualmente, en Europa, este tipo de robots se están desarrollando con el objetivo de que puedan trabajar en las casas de reposo. 

Alla Burtseva
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