¿Cómo sería la Tierra si tuviera el doble de tamaño?

Los científicos han encontrado varios exoplanetas que tienen el doble de tamaño que la Tierra y características similares. Pero, ¿qué sucedería si nuestro planeta duplicase su tamaño, pero no la densidad y composición del suelo? Esta hipótesis la desarrolló el investigador principal del Instituto Astronómico Estatal Sternberg, Moscú (Rusia), Vladímir Surdin, en la revista Vokrug Sveta.

La fuerza de la gravedad se duplicaría.

Ello afectaría directamente a los seres humanos ya que sería más difícil para nosotros caminar y movernos. Por ello nuestro cuerpo tendría que adaptarse a las nuevas circunstancias. Los huesos deberían volverse más gruesos y los músculos más fuertes. La estatura de los humanos se reduciría.

La gravedad también afectaría a los otros seres vivientes como los animales. Todos serían de baja estatura. Solo las aves pequeñas, como gorriones y colibríes podrían volar.

Por otro lado, el aumento del tamaño de la Tierra provocaría un incremento de su temperatura interna, acrecentando la actividad geológica. Los humanos sufriríamos de terremotos y erupciones volcánicas de manera continua.

Estas erupciones emitirían a la atmósfera grandes cantidades de metano y CO2, lo que causaría el efecto invernadero.

El clima sería uniforme debido a que el aire denso frenaría a los vientos, actuando como amortiguador térmico. No habría mucha diferencia entre las cuatro estaciones del año, y la diferencia de la temperatura entre el día y la noche disminuiría.

Las hojas de los árboles serían más grandes debido a la alta nubosidad. Asimismo, sus troncos y raíces serían más fuertes. Pero no se producirían grandes cambios en la flora terrestre debido a que su fisiología se determina, sobre todo, por procesos físicos y químicos, que depende poco de la gravedad.

La aeronáutica y la ciencia espacial también se verían afectadas. Debido a la fuerza de la gravedad se necesitaría una nave que salga de la órbita terrestre a una velocidad de 23 kilómetros por segundo, lo que hasta el momento no existe. Así que ya no se podría observar al planeta desde el cosmos, al menos no de inmediato.

Por otro lado, la extensión de la atmósfera se reduciría a la mitad, así que la frontera de la Tierra con el espacio se encontraría no a 100 kilómetros, sino a 50. No obstante, la densidad atmosférica se duplicaría. 

No es la primera vez que los científicos imaginan escenarios improbables y apocalípticos. Hace algunos meses, la firma británica Solar Centre —que promueve el consumo de energía solar— explicó todos los cambios dramáticos que sufriría la Tierra si el sol desapareciese de golpe. Por ejemplo, nos sumiríamos en la obscuridad absoluta, las temperaturas se desplomarían y los humanos deberían sumergirse y acercarse al núcleo terrestre en submarinos para buscar calor para sobrevivir.  

 

Ana María Cervantes
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