Los tibetanos son dos mil años más jóvenes de lo calculado previamente, confirma estudio

Etnia tibetana. 
India Illustrated, 1905 / Special Collections, University of Houston Libraries

Un análisis genético, llevado a cabo por científicos australianos y chinos, ha revelado la serie de modificaciones genéticas que permitieron a los tibetanos adaptarse a la vida en el altiplano. Los resultados de la investigación fueron publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El pueblo tibetano es de gran interés para la ciencia ya que es un ejemplo de una relativamente reciente adaptación del hombre hacia nuevas condiciones de medio ambiente. Esta etnia vive en la meseta tibetana a una altitud no menor de 4.000 msnm, donde la concentración de oxígeno es 40% más baja y la radiación ultravioleta 30% más intensa que al nivel del mar. 

Los investigadores, provenientes de la Universidad de Queensland y la Wenzhou Medical University, realizaron un análisis de ADN a 3.381 habitantes de los condados de Sêrtar y Litang, en la prefectura autónoma tibetana de Garzê, provincia de Sichuan. Asimismo, examinaron a 7.287 representantes de distintas etnias cuyo origen se sitúa en el Asia Oriental.

Con este estudio se demostró que los parientes genéticos más cercanos de los tibetanos son las poblaciones aledañas de las provincias chinas de Yunnan y Sichuan, y también las etnias mongolas que habitan la provincia de Qinghai. Además, se descubrió que la separación de la población han (el grupo étnico que constituye actualmente el 92% de la población china) y la tibetana tuvo lugar alrededor de 4725 años atrás, anticipándose en 2000 años a los últimos cálculos realizados en base al análisis de exones (una región de un gen que ofrece parcialmente información sobre sus cambios).

Asimismo, al comparar los genomas de los tibetanos con el de otros habitantes de Asia Oriental, se identificó nueve diferentes tipos de locus (posición fija en un cromosoma). Siete de ellos están vinculados a un conocido mecanismo fisiológico de adaptación para las condiciones de altura. En particular, los tibetanos tienen la variante del gen metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR), que provee de mayores niveles de folato y homocisteína en la sangre, otorgando una protección adicional ante los rayos UV. También se comprobó la información existente sobre la presencia de una variante del gen EPAS1 em los tibetanos, que codifica la subunidad de transcripción del factor HIF, responsable de la reacción ante la hipoxia (deficiencia de oxígeno), asociado con los niveles de hemoglobina, eritrocitos y hematocritos (el porcentaje del volumen total de la sangre compuesta por glóbulos rojos).

En una investigación anterior, un equipo internacional descubrió que la variante del gen EPAS1, ayudante en la adaptación a la hipoxia, fue heredado por los tibetanos del homínido de Denísova y está prácticamente ausente en otros grupos étnicos. 

Oleg Lishchuk
Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Suscríbete.

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.