Fármaco para el derrame cerebral prolonga la vida de pacientes con cáncer de páncreas

Células del cáncer de páncreas. 
Wellcome Images

Un estudio en ratones, realizado por investigadores australianos, británicos y estadounidenses, demostró que el fasudil, fármaco utilizado en el tratamiento del derrame cerebral, aumenta la efectividad de la quimioterapia y expectativa de vida al cáncer de páncreas. Los resultados fueron publicados en la revista Science Translational Medicine.

El cáncer de páncreas tiene una de las peores tasas de sobrevivencia, aun cuando se lleva un buen el tratamiento. La terapia no invasiva incluye la administración de gemcitabina y nab-paclitaxel, prolongando la vida del paciente en apenas 8,7 meses. 

El desarrollo de neoplasias malignas en el páncreas y su reacción al tratamiento médico dependen en gran medida de las condiciones del microambiente: el tejido conectivo y vascular, así como las células inmunológicas que forman el estroma (armazón o entramado de un órgano), son los que finalmente proveen de densidad e irrigación sanguínea al tejido tumoral. En su formación, coordinación y distribución de las células cancerosas, la asociación Rho-cinasa de proteínas (ROCK, por sus siglas en inglés) tiene una parte activa en la regulación de las funciones de la estructura de las células actinas, es decir, en la forma y el movimiento de estas células. 

Dada esta realidad, un equipo de Garvan Institute of Medical Research, en Sidney, y otros colegas, probó la efectividad del conocido inhibidor de ROCK, fasudil, en el cáncer de páncreas. Este fármaco, registrado en Japón y China, se usa en la mejora de la circulación sanguínea y la prevención de desórdenes cognitivos en los pacientes de derrame cerebral. 

Molécula del fasudil. 
Wikimedia Commons

Experimentos de tejidos en modelos 3D demostraron que el fasudil debilita el estroma del tumor, disminuyendo su densidad y velocidad de crecimiento. En la siguiente fase de la investigación, los científicos administraron fasudil durante tres días antes de iniciar la terapia con nab-paclitaxel y gemcitabina a ratones con tumores implantados de cáncer de páncreas humano. Este proceso disminuyó la densidad del estroma, y retrasó el crecimiento y metástasis del tumor. También aumentó la permeabilidad de los vasos sanguíneos para recibir los fármacos de la quimioterapia. Por su parte, la respuesta positiva a este tratamiento se presentó tanto en niveles iniciales de tumoración como en fase de metástasis. 

Finalmente, la prueba preliminar de la terapia con fasudil alargó la vida de los ratones en un 47% en comparación al tratamiento estándar de nab-paclitaxel y gemcitabina. Si este mismo fármaco se administrara en humanos, la efectividad análoga significaría una prolongación de la expectativa de vida de 8.7 a casi 13 meses. Estos resultados pueden parecer modestos, pero no debe de perderse de vista que la prognosis para los pacientes con cáncer de páncreas es, de por si, poco alentadora. 

Ya que el fasudil cuenta con la aprobación para ser administrado en seres humanos, los científicos esperan iniciar pronto los ensayos clínicos de este fármaco en el tratamiento de cáncer de páncreas. Ellos afirman que tanto el fasudil como el ripasudil, otro inhibidor ROCK, pueden aumentar la efectividad de la quimioterapia y retrasar la metástasis en una serie de otras neoplasias malignas con estroma bien desarrollado. 

Previamente, investigadores estadounidenses desarrollaron un nuevo método de terapia para los tumores endocrinos del páncreas (insulina). Este consiste en un preparado geno-terapéutico administrado precisamente en las células del tumor que expresan los receptores de somatostatina. Se trata de la hormona sintética análoga, octreotide. 

Oleg Lishchuk

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