Juego online permite a lingüistas reconocer parentesco entre idiomas

Lars Yencken, 2013

Investigadores australianos han descubierto por qué se cometen ciertos errores de interpretación cuando se intenta adivinar un idioma extranjero con solo escucharlo. Los resultados son producto del experimento más grande en término de participantes que se haya realizado en el campo de la lingüística, gracias al uso de un juego online. El paper de la investigación fue publicado en PLOS ONE. 

Uno de los principios fundamentales de la lingüística consiste en afirmar que las personas, separadas por una distancia geográfica considerable, empiezan a hablar con mayores diferencias fonéticas, mientras que aquellas que permanecen más cerca, mantienen una similitud fonética mayor. Hasta el día de hoy, los lingüistas habían creado solo modelos teóricos de estos procesos de convergencia y divergencia en las lenguas, pero no se había realizado una investigación a gran escala sobre ese tema. 

Un equipo de científicos, bajo la dirección de Lars Yencken, analizó los datos obtenidos de 80 millones de personas alrededor del mundo que aceptaron participaron del proyecto. Ellos forman parte de una muestra en un experimento poco habitual: un juego online y gratis, en inglés, llamado The Great Language Game. Los jugadores debían identificar la mayor cantidad de lenguas tan solo escuchando una grabación de 20 segundos de alguno de los 78 países de la muestra. Después de cada reproducción, el participante debía elegir la opción correcta para conservar sus tres “vidas” y continuar jugando.

A pesar de lo prometedor de este experimento, los lingüistas señalan que este tiene algunas desventajas. Por ejemplo, no tiene mayor información sobre los participantes y solo se puede deducir que son personas que saben inglés (la página web está en ese idioma), pueden manejar una computadora y tienen algún interés en los idiomas. 

Entre los resultados que arrojó este experimento, se encontró que las lenguas de Asia y África fueron las más difíciles de identificar por los participantes en comparación a las lenguas europeas. De las muestra de 78 idiomas, el más fácil de adivinar fue el francés, miembro del grupo de lenguas romances indoeuropeas. Por su parte, el más difícil resultó ser el idioma shona, miembro del grupo de lenguas bantú-congolesas. 

Un nuevo estudio en el campo de la lingüística descubrió que el japonés actual ha incorporado la palabra “celeste” en su vocabulario para denominar a los colores. Este fenómeno se ha presentado de manera reciente y responde, según los investigadores, a la influencia del inglés en el habla cotidiana. 

Isabel Vlasova
Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.