Un río entero desapareció en cuatro días en Canadá —adivina quién tiene la culpa

Foto aérea muestra la corriente de agua derretida al pié del glaciar Kaskawulsh desviando el flujo de un río a otro. / Shugar

 

Un grupo de científicos de la Universidad de Washington Tacoma, la Universidad de Illinois y la Universidad Simon Fraser  ha observado, por primera vez en la historia, a un río entero en Canadá desaparecer por completo en el lapso de cuatro días. Los hallazgos de este extraordinario evento han sido documentados en la revista Nature Geoscience.

El fenómeno que ha dado pie a esta ocurrencia se llama captura fluvial (river piracy o stream capture en inglés): en él, el flujo de un río es capturado por otro. La evidencia histórica sugiere que usualmente el proceso toma miles de años para culminar, pero en el caso de del río Slims de Canadá (alimentado por el Glaciar Kaskawulsh) fueron necesarios solo cuatro días, en un lapso que los investigadores han descrito como “instantáneo geológicamente hablando” y “con tendencia a ser permanente”.

Los investigadores, liderados por Dan Shugar, visitaron el agosto pasado el río Slims, para dar con que la corriente ya no estaba allí. El Slims, un río usualmente activo en el territorio canadiense de Yukón, alimentaba al lago Kluane.  Las mediciones fluviales indicaban que hubo un desplome abrupto entre los días 26 y 29 de mayo, en el 2016. Antes, el ancho del flujo promediaba los 480 metros, pero todo, increíblemente, había desaparecido.

Para examinar a dónde se había ido el agua, el equipo observó el área con drones y helicópteros, y gracias a ello pudieron notar que la captura fluvial se hacía evidente. Por más de 300 años, el río Slims era sustentado por el Kaskawulsh, uno de los glaciares más grandes de Canadá. Pero con la retirada de estos glaciares en años recientes debido al calentamiento climático, un intenso deshielo hizo que el agua golpee y abra otro canal en el hielo, reconduciendo el flujo hacia el sur, por la vía del río Kaskawush. En lugar de acabar en el Mar de Bearing, pasando primero el lago Kluane, entonces, el agua derretida ahora va hacia el sureste y eventualmente alcanza al Océano Pacífico.


El río Kaskawulsh ahora lleva más agua gracias al cambio de dirección de la corriente del glaciar.

Es un evento crítico, no solo por el hecho de que ha ocurrido tan rápidamente, sino porque es la primera vez que los científicos atribuyen el fenómeno al cambio climático acelerado por nosotros, los humanos, “en el período post-industrial”.

Las áreas que rodean al Slims no son demasiado pobladas, pero los efectos del fenómeno podrían traer consecuencias en los ecosistemas naturales y tener futuras implicancias en el suministro de agua en la región. Los sedimentos y nutrientes que contienen los ríos glaciares, por ejemplo, tienen influencia tanto en regiones aledañas como en áreas agrícolas, según los expertos.

Según Shugar, “mucho del trabajo científico alrededor de glaciares y cambio climático se ha enfocado en el aumento del nivel de las aguas de mar; pero podría haber otras consecuencias no anticipadas” como es el caso del desaparecido río Slims.

Hace poco la NASA reveló otro fenómeno relacionado a glaciares, también en las zonas más septentrionales del hemisferio norte. Imágenes mostraron una intrigante grieta justo en medio del glaciar Petermann, en la costa norte de Groenlandia, que conecta este territorio con el Océano Ártico. El incremento de la temperatura o bien en el hielo superficial o en las aguas debajo del glaciar habrían afectado la consistencia de la formación.

 

Daniel Meza

Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter

 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.

Leer también

A inicios de mes, el 3 de noviembre, la República Popular China lanzó el primer cohete de carga pesada de su historia, el Larga Marcha-5, hito considerado el más grande de todos los avances espaciales del gigante asiático. Dicho lanzador empata la capacidad del imponente Delta-4 Heavy estadounidense, que puede enviar hasta 25 toneladas a la órbita baja de la Tierra. La misión pone al país presidido por Xi Jinping en una posición inmejorable en la carrera espacial y es una muestra más de cómo China es “con pleno derecho, la nueva gran potencia de la exploración espacial”, según el astrofísico Antonio Eff-Darwich. El académico y catedrático de la Universidad de la Laguna brindó una entrevista a N + 1 analizando alcances y potencialidades de aquel país en el referido campo.

China es, “con pleno derecho, la nueva gran potencia espacial” [ENTREVISTA]