Un cometa causó un enfriamiento global hace 11.000 años y este pilar tallado lo revela

Un estudio de la Universidad de Edimburgo que publica la revista Mediterranean Archaeology and Archaeometry, revela que símbolos esculpidos en piedra, hallados en el sitio arqueológico de Gobekli Tepe, en Turquía, constituyen el registro del impacto de un cometa ocurrido hace casi 11.000 años y que desencadenó eventos climáticos globales con serias consecuencias para las formas de vida.

El documento señala que tras interpretar “gran parte del simbolismo de Göbekli Tepe en términos de eventos astronómicos” se hallaron coincidencias con conjuntos de estrellas observables que permiten afirmar que la famosa Piedra Buitre, un pilar rocoso que ostenta en su tallado una serie de motivos animales cuyo significado no era del todo claro hasta hace poco, es una suerte de postal de lo que originó el Dryas Reciente, una breve etapa de enfriamiento global ocurrida en 10950 aC ± 250 años.

De acuerdo con los Centros Nacionales para la Información Ambiental (NCEI) de los Estados Unidos, el Dryas Joven o Reciente es uno de los ejemplos más conocidos de cambio climático abrupto, registrado cuando la Tierra comenzó a cambiar de un mundo glacial frío a un estado interglacial más cálido.

Este período supuso un retroceso a condiciones casi glaciales y tuvo un final particularmente abrupto, con aumentos súbitos de temperatura de hasta 10°C en lugares helados como Groenlandia.

No hay fechas exactas, solo aproximadas, para el comienzo y el final del Dryas Joven. No obstante, los científicos de Edimburgo, mediante la reconstrucción de la posición de las estrellas sobre el cielo de Turquía hace miles de años, pudieron confirmar el impacto de un cometa en la superficie terrestre, hacia el 10950 a. C., justo en el momento en el que podría haber comenzado el periodo.

El enfriamiento y la escasez de lluvias que habría originado el cometa —o una fracción de este, de acuerdo con la investigación— se suelen relacionar a la aparición de la agricultura, en la medida en que la sostenibilidad natural —o capacidad de carga— de algunas regiones con poblaciones humanas se vio sobrepasada y forzó a grupos humanos a movilizarse y desarrollar técnicas para la producción de vegetales.

El equipo de Edimburgo pudo también ver en los motivos animales tallados en la imagen que la caída del cometa supuso una catástrofe que amenazó estas formas de vida y que incluso modificó la rotación de la Tierra. La investigación halló evidencia de que una función clave de Göbekli Tepe era a observar las lluvias de meteoros y registrar los encuentros cometarios: “De hecho, la gente de Göbekli Tepe parece haber tenido un interés especial en la corriente de meteoritos Taurid, la misma corriente de meteoros que se propone como responsable del evento de Younger-Dryas”.

Hans Huerto

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