El café a la italiana reduce en más de 50% el riesgo de cáncer de próstata

La pasta y el vino son parte del estilo de vida italiano que alargan sus expectativas de vida y salud, de acuerdo a una serie de estudios médicos. Ahora a la lista se suma el café procesado al estilo italiano.

Una investigación —publicada en el International Journal of Cancer— del Departamento de Epidemiología y Prevención Neuromed, de Italia, en colaboración con el Instituto Nacional Italiano de Salud y el Istituto Dermopatico dell'Immacolata de Roma, muestra que tres o más tazas al día de esta bebida pueden reducir el riesgo de cáncer de próstata en más del 50%. Su efecto contra el desarrollo de tumores en esta zona del cuerpo ha sido confirmado también con experimentos en el laboratorio.

Anteriores estudios han mostrado que hay una relación inversa entre el consumo de café y el cáncer de próstata, atribuyendo a los antioxidantes y ácidos fenólicos de esta bebida las propiedades benéficas en este sentido. No obstante, el consumo de cafeína y su estimulación de la vejiga pueden agravar o motivar la aparición de casos de hiperplasia prostática benigna, por lo que el efecto del café en estos casos venía siendo un tema aún debatido.

"En los últimos años hemos visto una serie de estudios internacionales sobre este tema", explica George Pounis, investigador griego en Neuromed y primer autor del documento. Pero la evidencia científica ha sido considerada insuficiente para sacar conclusiones y arrojar resultados más claros sobre la real incidencia del café.

Aproximadamente siete mil hombres, residentes en la región de Molise y que participaron en el estudio epidemiológico Moli-sani, fueron monitoreados durante cuatro años en promedio, analizando su consumo de café y la ocurrencia de casos de cáncer de próstata en el grupo. “Vimos una reducción neta de riesgo, 53%, en aquellos que bebían más de tres tazas al día", señala Pounis.

El efecto positivo de la bebida fue contrastado con experimentos en laboratorio. Tras aplicar extractos que contenían cafeína o café descafeinado, se comprobó que solo los primeros redujeron significativamente la proliferación de células cancerosas, así como su capacidad de metastatizar. El efecto desapareció en gran medida con la bebida descafeinada. Los resultados contrastan con la atribución a otras sustancias del café acerca de sus beneficios en torno al cáncer.

"Las observaciones sobre las células cancerosas -dice Maria Benedetta Donati, Jefa del Laboratorio de Medicina Traslacional- nos permiten decir que el efecto beneficioso observado entre los siete mil participantes es más probablemente debido a la cafeína que a las muchas otras sustancias contenidas en el café".

El estudio se llevó a cabo en una población de Italia central, por lo que es importante señalar que el café se prepara ahí mediante el método tradicional del país.

¿En qué consiste? Alta presión, temperatura del agua muy alta y ausencia de filtros. Este método, diferente de los que se siguen en otras partes del mundo, podría conducir a una mayor concentración de sustancias bioactivas. Para ello se emplean cafeteras tradicionales italianas, las mismas que fueron patentadas por Alfonso Bialetti —sí, el de la famosa marca— en los años 30 del siglo XX. A continuación, un tutorial de El País para preparar la bebida a la italiana.

Hans Huerto

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