Star Wars Day: ¿la ciencia ampara la fantástica tecnología de “La Guerra de las Galaxias”?

El Halcón Milenario, la legendaria nave de Han Solo y Chewbacca en el universo de “Star Wars”, es “la nave que completó la corrida Kessel en menos de 12 parsecs”, según se jacta su propio piloto. ¿Cuál es el sentido científico detrás de la frase y una serie de aspectos de la maravillosa saga, que hoy como todos los años celebra su día?

Lo cierto es que la frase del contrabandista corelliano, Solo, guarda poca fidelidad científica, por lo que supone un error en el guión; o que la nave viajaba en el tiempo. Un parsec es una unidad de longitud, no de tiempo. La misma equivale a unos 3,26 años luz por parsec, lo que se calcula de acuerdo con arcosegundos en referencia a un objeto frente al Sol y la Tierra.

La ruta Kessel era una empleada en el hiperespacio por traficantes y de acuerdo con The Essential Atlas de Star Wars, medía 18 parsec. Solo se jacta de haberla recorrido en 12. Para ahorrarse los 6 parsecs (cerca de 20 años luz), el libro explica que Solo atravesó la ruta sorteando una serie de agujeros negros por sus bordes.  

Solo además afirma que su nave viaja a una velocidad que sobrepasa “en 0,5 la velocidad de la luz”. Suponiendo que existe un material que resista esa velocidad, se trata de una en la que el tiempo empieza a trascurrir distinto: a más velocidad, más lento pasa el tiempo. Por ello, una hora de viaje sería cerca de tres años para un observador estático del tiempo. Más aun: incluso a la velocidad de la luz, la ruta Kessel, en 12 parsecs, es equivalente a 39,6 años luz, por lo que esa misma cantidad de años demoraría la nave en cruzarla.


Halcón Milenario.

Otros puntos científicamente flacos en el montaje visual surgen cuando vemos las vistosas escenas de combate en el espacio. Muchas naves parecen aviones, aprovechando la aerodinámica de sus formas; aun cuando en el espacio no hay aire ni resistencia, solo vacío.

Alguien podría argüir que están hechas para volar también en planetas con atmósfera pero entonces: ¿los cazas imperiales? ¿Cuán aerodinámica puede ser una nave con dos paneles verticales como alas?

Peor aún: en el vacío del espacio, ¿cómo surge el sonido de las explosiones y blásteres —cañones láser— si no hay aire? Lo mismo da con el fuego de las explosiones, que necesita aire.

Otro caso es el de los cautivantes sables de luz. Su propio nombre hace imposible su creación. Los fotones como tales no tienen masa. Sin embargo, en contextos sumamente fríos, estas partículas pueden juntarse en parejas como moléculas unitarias. ¿Pero cómo hacer para encerrar los fotones alrededor de, por ejemplo, un chorro de gas cuántico super frío que mida unos 91 cm (medida oficial de la hoja) para proyectar sobre él los fotones? Suena poco práctico.


Darth Vader.

No obstante, otras tecnologías que se muestran en la saga sí son potencialmente realizables o ya tienen un equivalente en la actualidad. Tan solo el mes pasado dos firmas de telecomunicaciones probaron las videollamadas internacionales con hologramas, gracias al desarrollo de estándares de conexión 5G. Tal y como hubiera hecho Darth Vader para ponerse en contacto con su maestro sith, el Emperador.

Asimismo, las armas láser que son la principal tecnología bélica en este universo cada vez están más cerca de ser una realidad. En la actualidad, el contratista de las fuerzas armadas estadounidenses, Lockheed Martin, tiene un cañón láser, pero no funciona como las armas de los troopers imperiales. Para empezar, un laser es un pulso de luz que se mueve a la velocidad, adivínalo, de la luz, por lo que difícilmente es visible para el ojo humano al desnudo, por lo que un laser usualmente es invisible. El cañón desarrollado es capaz de derribar drones, dirigiéndose a estos vehículos y calentando sus interiores para hacerlos caer. Para ello, se necesita que su laser los toque por algunos segundos. No se trata en ningún sentido de una saeta láser como las de los blásters de Star Wars.


Pinterest.

También existen prototipos de vehículos flotantes en la actualidad, como los speeders de Luke en el desierto o los de los soldados imperiales en el bosque de Endor. La británica Malloy Aeronautics desarrolla su Hoverbike, que podría alcanzar hasta 272 km por hora, a alturas como las que suele transitar un helicóptero.

Mientras que el desarrollo cada vez más amplio de androides e inteligencia artificial hace que C3PO sea una posibilidad cada vez más cercana. Pero la esencia dramática de Star Wars, más allá del relato heroico de los Skywalker y sus compañeros, recordémoslo, está en la exploración de nuevos planetas, el contacto con miles de razas alienígenas y sus culturas. Para 1977, cuando se estrenó la primera película, aún no se había confirmado la existencia  de planetas más allá de nuestro sistema solar, ello recién llegó en 1992. Hoy, hemos confirmado la existencia de más de 1.000 afuera de nuestro vecindario planetario, abriendo las posibilidades para el hombre de una aventura galáctica de la misma naturaleza que la inventada por George Lucas.

 

Hans Huerto

Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.