Diferencias genéticas entre sexos son más fuertes que la selección natural para la evolución

El genoma de los hombres y las mujeres es prácticamente idéntico, aunque se manifiesta de distinta manera en ambos sexos, como por ejemplo, en las características físicas y psicológicas, así como en la reacción a los fármacos y el desarrollo de ciertas enfermedades. Esto se conoce como expresión genética y su presencia define, entre otras funciones, el sexo de una persona y sus características dismórficas sexuales

En base a este conocimiento, un equipo de científicos israelíes ha descubierto que la selección natural afecta a estos genes en menor grado que las restricciones que ejercen sobre cada uno de los sexos. La investigación ha sido publicada en BMC Biology

Los científicos analizaron la información de la base de datos del proyecto GTEx (The Genotype-Tissue Expression) que se realizó sobre los tejidos de 357 hombres y 187 mujeres. Los investigadores estaban interesados en aquellos genes cuyas expresiones difieren en hombres y mujeres en al menos un tejido. De los 120 mil genes analizados, estos tejidos resultaron ser cerca de 6500. El trabajo de investigación describe las funciones de los mismos. 

Por ejemplo, uno de estos genes se expresa de manera diferente en la piel de los hombres y las mujeres, y es responsable de la cantidad de vellosidad que crece sobre la misma. Por otro lado, los genes de los músculos determinan una mayor cantidad de masa muscular en los hombres; y los genes que controlan las reservas de grasa, son los responsables de la mayor acumulación de tejido adiposo en las mujeres. 

También se descubrió que los hombres presentan genes que operan en las glándulas mamarias y que no presentan expresión en las mujeres. Aparentemente, estos se encargan de suprimir la capacidad de dar de lactar. 

Otro descubrimiento tuvo que ver con un gen que opera en el ventrículo izquierdo de las mujeres a una temprana edad, presumiblemente para proteger al corazón de una sobrecarga. Sin embargo, con la adultez, su expresión declina considerablemente y deja expuesto al organismo a un mayor riesgo de enfermedades del corazón. 

A la comunidad científica le pareció sorprendente que estos genes específicos de cada sexo sean más débiles que la selección natural. Se ha notado que estos acumulan mutaciones con gran rapidez, lo que puede ser la causa de las diferencias en la predisposición a ciertas enfermedades, como por ejemplo, el mal de Parkinson, que es menos frecuente en mujeres. 

También se descubrió que estos genes son particularmente débiles en los hombres. De hecho, los investigadores señalan que, desde cierto punto de vista, la evolución del ser humano se puede considerar como la evolución de los hombres y las mujeres, sobre quienes operan distintas fuerzas de selección, a veces disímiles entre sí. 

Distribución de los genes que se expresan de manera diferente en los hombres y las mujeres, según los tejidos. 
Moran Gershoni and Shmuel Pietrokovski / BMC Biology, 2017

Un detalle importante del descubrimiento es que el mayor número de genes que operan de manera distinta son aquellos ubicados en las glándulas mamarias y, en menor número, en la corteza cerebral. 

En un estudio reciente en gavilanes, se descubrió de qué manera la fisiología de estas aves determina la marcada longevidad de las hembras respecto de los machos. Esta es una condición que se repite en otras especies, incluido el ser humano. 

Ana Kaznadzei
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