El último capricho ‘gourmet’ de las orcas asesinas: hígado de tiburón blanco

Los escualos aparecen con el hígado extirpado 'quirúrgicamente'. / SharkwatchSA.com

Por lo menos tres cadáveres de tiburones blancos (Carcharodon carcharias) sin hígado se han encontrado cerca de la popular ciudad turística de Gansaabi, en Sudáfrica, un número sin precedentes. No solo la cantidad de muertes es inaudita sino que todos presentan una extirpación del hígado con precisión quirúrgica. Y las principales sospechosas de estos minuciosos asesinatos son las orcas (Orcinus orca) locales.

El móvil del crimen es que estos mamíferos han desarrollado un apetito gourmet: buscan el escualeno, un compuesto químico orgánico que se encuentra en abundancia en el aceite de hígado de tiburón.

Gansaabi es ampliamente considerada como una de las mejores regiones del mundo para el buceo. Los tiburones blancos generan millones en ingresos turísticos para la ciudad, pero la amenaza de las orcas parece haber expulsado a muchos de ellos. Las compañías turísticas locales se han quejado de que sus viajes están llegando vacíos, según cuenta Alison Towner, una bióloga con el Dyer Island Conservation Trust, en un post de Facebook.

Aunque las últimas noticias muestran esta afición de las orcas por los hígados de los escualos, estos son víctimas habituales de las mal llamadas ballenas asesinas (son en realidad un tipo de delfines oceánicos). En diciembre del año pasado, se hizo viral un vídeo que mostraba cómo un tiburón era comido vivo por un grupo de orcas que luego pasaban sus restos a dos crías.

Al agredir a un tiburón, lo vuelven boca abajo para paralizarlo, aprovechando que algunos animales si son atacados por un depredador, en lugar de huir o pelear, simplemente se quedan quietos. Las orcas son quizás los depredadores más grandes, astutos y organizados del planeta. Son extremadamente ágiles, cazan en grupos y atacan a velocidades de hasta 50 km/h, rasgando a su presa con dientes de casi 8 cm de largo.

Su promedio de vida es de unos 30 años, aunque en este terreno también hay hechos sorprendentes. A principios de este año, la orca más longeva del mundo fue dada por muerta por científicos del Centro de Investigación de Ballenas en la isla San Juan, en el archipiélago del mismo nombre en el Pacífico, frente a la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Se llamaba J2, aunque todos la conocían como Granny (abuelita), y había sido vista incontables veces a lo largo de 40 años por científicos y se calculaba que había cumplido ya 105 años. ¿Comería Granny hígado de tiburón?

Beatriz de Vera

Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de Facebook y Twitter.

 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.