Desarrollan método para potenciar en mil veces el alcance de antibiótico

Este enterococo resistente a la vancomicina tiene sus días contados.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la resistencia a los antibióticos es una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo actual, pues puede afectar a cualquier persona, de cualquier edad, en cualquier país. Se produce de forma natural, pero el uso indebido de antibióticos en humanos y animales está acelerando el proceso, señala el organismo.

Males como la neumonía, la tuberculosis y la gonorrea se están haciendo más difíciles de tratar a la luz de la resistencia a los fármacos, que se traduce en hospitalizaciones más prolongadas, mayores gastos médicos y mayor mortalidad.

De ahí que científicos del Instituto de Investigación Scripps (TSRI) hayan desarrollado un método para potenciar la vancomicina, perteneciente al grupo de los glucopéptidos, desarrollada para matar a las bacterias en intestinos. Cuando es tomada por vía oral, no matará las bacterias ni tratará infecciones en otra parte del cuerpo. Pero administrado por vía intravenosa, puede combatir infecciones en la piel, en la sangre, el endocardio, los huesos, las articulaciones e incluso puede luchar contra la meningitis. Es administrado desde mediados de los cincuenta pero es recién ahora que sus poderes se han ampliado gracias a una modificación estructural que la faculta para superar las infecciones resistentes.

La vancomicina original ataca infracciones gracias a su acción sobre la formación de paredes celulares en las bacterias, interrumpiéndola. Dale Boger, líder de la investigación ya anteriormente había dado con dos modificaciones que potenciaban al fármaco haciendo necesaria “menos de la droga para tener el mismo efecto”.

En su nuevo estudio, publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el científico muestra una tercera modificación con resultados prometedores. Combinada con las modificaciones anteriores, esta alteración da a la vancomicina un aumento de 1.000 veces en la actividad, lo que significa que los médicos necesitarían usar menos del antibiótico para combatir la infección.

El descubrimiento hace que esta versión de la vancomicina tenga un efecto más duradero y acabe con cepas resistentes a su acción como la bacteria Enterococci. El siguiente paso en esta investigación es diseñar una forma de sintetizar la vancomicina modificada usando menos pasos en su fabricación en el laboratorio, ya que el método actual toma 30 pasos. Pero Boger llama a esto la "parte fácil" del proyecto. En países en vías de desarrollo, una dosis intravenosa puede costar entre US$1,7 y 6.

Hans Huerto

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