Microbioma poco saludable de la vagina puede anular efectos de medicina contra el sida

Gardnerella vaginalis

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El balance de cepas bacterianas que habitan la vagina podría modificar los niveles de efectividad de un gel medicado para protegerse del VIH, según un estudio publicado hoy en Science. El hallazgo sugiere que las mujeres tendrían que recibir tratamientos PrEP (Profilaxis pre-exposición) con mayor frecuencia que los hombres para prevenir el contagio.

El fármaco tenofovir es uno de los pilares del tratamiento y prevención del sida. Al ser tomado oralmente, protege efectivamente contra la infección, pero los investigadores se han preguntado por qué no funciona también al ser aplicado como gel microbicida en la vagina. Algunos planteamientos sugieren que el motivo es que las mujeres que pasaron por los tests no los usaron de manera correcta, pero ahora parece que los microbios vaginales tienen gran parte de la ‘culpa’.

Las vaginas de mujeres saludables contienen principalmente a la bacteria Lactobacillus. Una mayor diversidad de bacterias en la vagina respondería a infecciones del tracto urinario, mientras que la presencia de ciertas especies en particular, como la Gardnerella vaginalis, ocasiona la vaginosis bacteriana, una condición que generalmente causa flujos anormales y un olor característico.

Científicos de la Universidad de Washington, Seattle, hallaron que los tipos de microorganismos que viven en la vagina tienen implicancias en el nivel de efectividad del gel tenofovir al defender al organismo de una infección del VIH.

G. vaginalis, el principal enemigo

El efecto es contundente: desde 60% de protección si hay niveles saludables de Lactobacillus hasta un pobre 18% de defensa si hay una comunidad bacteriana poco saludable. El análisis fue hecho al microbioma vaginal de 688 mujeres.

Así, Gardnerella vaginalis, tiene mucho que ver con el problema. Esta especie de microbio procesa químicamente el tenovofir a grandes velocidades, haciendo que el medicamento ingrese a las células que está encomendado a proteger.

El microbioma podría explicar los distintos efectos de protección del PrEP oral, un tratamiento de prevención contra el VIH, en hombres y mujeres. Se trata de una estrategia de prevención de la infección contra el VIH en el que personas sanas ingieren fármacos que reducen sus riesgos de infección ante el peligro de entrar en contacto con él. Ha demostrado reducir el riesgo de infección con el VIH a través del contacto sexual en los  hombres gay y bisexuales, mujeres transgénero y en hombres y mujeres heterosexuales, así como en personas que se inyectan drogas.

 Los hombres, en este caso, pueden dejar uno o dos días de tomar la píldora, pero las mujeres tienen menos ‘tolerancia’ si quieren estar totalmente protegidas. Se creyó inicialmente que esto podría deberse a diferencias en tejidos involucrados en el sexo vaginal y anal, pero ahora, luego de la investigación, la vaginosis bacteriana se llevaría todos los méritos.

La vaginosis bacteriana es una de las infecciones más comunes en mujeres entre los 15 y 44 años, y llegó a afectar a un 30% en un censo entre mujeres de esa edad en Estados Unidos entre el 2001 y 2004.

 

 

Daniel Meza
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