Ciudadanos científicos descubren una ‘estrella fallida’ cerca del Sol

La enana marrón recién descubierta. /NASA

La herramienta online de ciencia ciudadana Backyard Worlds, está activa desde principios de este año para ayudar a los astrónomos a descubrir los secretos del sistema solar, en especial el hipotético Planeta 9, o Planeta X, supuestamente escondido en nuestro propio sistema solar. Sin embargo, este proyecto ha confirmado la existencia de una enana marrón a poco más de 100 años luz de distancia del Sol. El objeto fue detectado solo seis días después de la puesta en marcha de la web por cuatro usuarios diferentes que alertaron al equipo científico. El hallazgo de este cuerpo, publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters, ha sido verificado con la ayuda de un telescopio infrarrojo.

Esta web, con más de 37.000 voluntarios, permite a cualquier persona con un ordenador y una conexión a internet navegar a través de imágenes tomadas por la nave espacial WISE de la NASA (Wide Field Infrared Survey Explorer). Si un objeto está lo suficientemente cerca de la Tierra, parecerá que salta cuando se comparan varias imágenes del mismo punto del cielo tomadas con unos pocos años de diferencia.

Pocos días después del debut de la herramienta, Bob Fletcher, profesor de ciencias en Tasmania, identificó un objeto muy débil en movimiento, que también fue señalado por otros tres voluntarios de Rusia, Serbia y Estados Unidos. Tras conseguir utilizar el Telescopio Infrarrojo de la NASA en Hawái, confirmaron que se trataba de una enana marrón previamente desconocida. Las enanas marrones, denominadas también estrellas fallidas, se extienden por toda la Vía Láctea. Carecen de masa suficiente como para sostener la fusión nuclear, pero son lo suficientemente calientes como para brillar en el rango infrarrojo del espectro de luz.

El año pasado, algunos grupos de investigadores realizaron descubrimientos científicos con la ayuda de los aficionados a la astronomía. Uno de ellos fue el caso de los participantes del proyecto Disc Detective, que encontraron el más antiguo de los discos circunestelares conocidos para la ciencia. Otro fue el de un grupo de voluntarios de Bélgica, Alemania y el Reino Unido, quienes, por su parte, descubrieron un nuevo tipo de estrella binaria. Un tercer caso tuvo lugar en marzo, cuando astrónomos amateur de Austria registraron de manera accidental la colisión de Júpiter con un objeto no identificado, probablemente un cometa o un asteroide.

Beatriz de Vera
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