Los humanos modernos seríamos 150.000 años más antiguos de lo pensado

Mandíbula inferior de antepasado humano hallada en Marruecos (Foto: MPI-EVA Leipzig).

Una investigación de arqueólogos del Instituto Max Planck, de Alemania, y que publica la revista Naturereconfigura el árbol genealógico de los seres humanos modernos gracias al hallazgo unos fósiles de 300.000 años de edad de los primeros seres humanos, que son a la fecha los restos más antiguos del Homo sapiens descubiertos.

Los restos contienen una mezcla de características modernas y primitivas que indican que pertenecieron a un antepasado en una fase temprana y previamente desconocida de nuestra especie.

Los homínidos, nuestros antepasados ​​se separaron de la rama Neandertal hace más de 500.000 años y los humanos modernos, con algunos rasgos aún primitivos, empezaron a aparecer en África oriental hace unos 200.000 años. La evidencia fósil apunta a un origen africano del Homo sapiens, a partir de un grupo llamado H. heidelbergensis o H. rhodesiensis. Sin embargo, el lugar exacto y el momento de la aparición de H. sapiens continúan poco claros ya que el registro fósil de tal etapa es escaso y la edad cronológica de muchos especímenes clave sigue siendo incierta.

 

Los fósiles objeto del estudio provienen de un sitio arqueológico en Marruecos, llamado Jebel Irhoud y fueron desenterrados en los 60, pero en ese entonces un fechado descuidado determinó que tenían unos 40.000 años de antigüedad. En 2004, el sitio arqueológico volvió a abrirse y durante los siguientes siete años, más restos de homínidos aparecieron incluyendo partes de cráneos y huesos de mandíbula, huesos de animales que sirvieron de alimento y herramientas de piedra, todo en la misma capa de tierra.

El hallazgo del resto de objetos era indicativo de que debían tener la misma edad que los huesos, lo que facilitó una nueva y más exacta datación.

Mediante la medición de electrones acumulados en las herramientas, los investigadores fecharon los mismos en 315 ± 34 mil años, aproximadamente 150.000 años antes de lo pensado hasta hace poco.

Los fragmentos de cráneo hallados incluso pudieron ser empleados por los investigadores para reconstruir virtualmente los rostros de los antiguos humanos que habitaron el sitio. “Se identificó un mosaico de rasgos que incluyen la morfología facial, mandibular y dental que alinea el material de Jebel Irhoud con seres humanos anatómicamente modernos y tempranos y morfología neurocraneal y endocraneal más primitiva”. Sus rasgos eran pequeños y sus rostros estaban metidos debajo de la bóveda cerebral, en lugar de sobresalir por delante. "El rostro reconstruido es el de alguien que te podrías cruzar en el metro", dijo Jacques Hublin, miembro del equipo, a National Geographic. No obstante, el cerebro del espécimen era más primitivo: más plano y largo que el nuestro, por lo que habrían pertenecido a una fase evolutiva temprana del Homo sapiens.

El hombre de Jebel Irhoud, así, sería un homínido contemporáneo al Homo Naledi, que también habitó África hace 300.000 a 200.000 años. Precisamente fue recién este año que la ciencia pudo dar con su edad exacta, completando más los vacíos sobre que existen sobre los antecedentes más cercanos al Homo Sapiens.

Hans Huerto

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