Médicos usan la estimulación magnética transcraneal para tratar la depresión

Kaan Oruç

Los estadounidenses gastan miles de millones de dólares cada año en antidepresivos, pero el Instituto Nacional de Salud estima que esos medicamentos funcionan solo en el 60% y el 70% de las personas que los toman. Además, el número de pacientes con depresión ha aumentado un 18% desde 2005, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que este año lanzó una campaña mundial que anima a la gente a buscar tratamiento.

El Instituto Semel de Neurociencia y Comportamiento Humano en UCLA (EE.UU.) es uno de los centros de este país que ofrecen un tratamiento alternativo a los medicamentos, según cuenta Medicalexpress. La técnica utilizada, estimulación magnética transcraneal (TMS), vigila los pulsos magnéticos dentro de los cerebros de los pacientes, un método que se ha comparado al “recableado” de los ordenadores. Muchos pacientes han informado del éxito de esta terapia, como cuenta el siguiente vídeo realizado por UCLA.

 


La TMS ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para el tratamiento de la depresión, y los investigadores prometen poner la terapia a disposición de la mayoría de pacientes. Durante la sesión, el paciente se sienta en una silla reclinable, similar a la de la consulta del dentista, y un técnico coloca un estimulador magnético en su cabeza, que envía una serie de pulsos magnéticos al cerebro. Las personas que se han sometido al tratamiento suelen contar que la sensación se parece a tener a alguien golpeándote la cabeza. Además, debido al clic repetitivo que suena, los pacientes suelen usar auriculares o tapones para los oídos durante la sesión. La terapia dura de 30 minutos a una hora, varios días a la semana durante seis semanas. Pero la nueva generación de equipos podría hacer que los tratamientos se completaran en menos tiempo.

Según los investigadores, la TMS ha demostrado funcionar mejor que la medicación para el tratamiento de la depresión crónica. Los médicos también están explorando si este mñetodo podría ser utilizado para otras patologías como esquizofrenia, epilepsia, enfermedad de párkinson y dolor crónico.

La depresión es una epidemia global y son muchos los esfuerzos dedicados a combatirlos. Según un estudio de la Universidad Federal de Río Grande del Norte (Brasil), la ayahuasca, una bebida alucinógena consumida en rituales religiosos en países sudamericanos amazónicos, podría ayudar a personas con cuadros de depresión que presentan resistencia a los antidepresivos. El trabajo se puede descargar en la web bioRxiv.org.

Beatriz de Vera
Si te gustó esta noticia, entérate de más a través de nuestros canales de
 Facebook y Twitter.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.