Llegaron los robots arácnidos a base de pajitas

Harvard University

Imitando a arañas y distintos tipos de insectos, y usando pajitas (pajillas, cañitas, sorbetes, popotes, pitillos) como base para sus estructuras, un equipo de científicos de la Universidad de Harvard desarrolló un tipo de robots semi suaves capaces de pararse, caminar e incluso andar sobre superficies líquidas. De ellos da cuenta un artículo publicado en la revista Soft Robotics.

En un esfuerzo por crear robots más ágiles, George White y Alex Nemiroski se enfocaron en crear máquinas que funcionen como arácnidos e insectos, las criaturas más ágiles del planeta. La ventaja es que estas especies se pueden mover rápido, trepar en diferentes superficies, y realizar maniobras físicas que los robots convencionales no. Para darle estas propiedades, los científicos decidieron usar, como materiales esenciales, a las pajitas, esos pequeños tubos plásticos delgados y ultraligeros para tomar refresco.

Los tubos de polipropileno tienen una inusual proporción peso-fuerza, lo que permite hacer una estructura más allá de la suavidad. Luego, indica Nemiroski, “nos inspiramos en los artrópodos para entender cómo hacer articulaciones y cómo usar estas pajitas como exoesqueleto”. A partir de ahí, cuentan los científicos, todo empezó a depender de su imaginación.

Para crear las articulaciones, los científicos cortaron muescas en las pajitas gruesas (de la bebida Slurpee) que les permitió doblarse. A continuación, se insertó un tubo de caucho corto dentro de las pajitas que al inflarse, era capaz de forzar a las uniones a extenderse. También se colocó un tendón de caucho a cada lado, permitiendo a la articulación retraerse al desinflarse el conducto.

Usando este modelo, aparentemente simple, los científicos crearon un robot básico capaz de arrastrarse. Luego a otros robots de dos y tres patas, hasta que llegaron a un monstruo de ocho patas. 

Inicialmente, los investigadores usaron una jeringa para bombear aire dentro de las uniones, pero a medida que el diseño se complicó, estos tuvieron que confiar en computadoras para controlar los niveles de aire y la secuencia de las extremidades.

Eventualmente, versiones más sofisticadas de estos robots podrían ser usados en espionaje, o durante operaciones de búsqueda en caso de desastres naturales. Estos artrobots podrían no ser las máquinas más durables, pero su bajo coste de fabricación, efectividad y la relativa sencillez con que se construye ocultan sus desventajas. 

La robótica no rígida ya ha presentado a otros exponentes. Antes, un grupo de ingenieros de la Universidad de California presentó a un extraño tipo de robot híbrido bípedo llamado BALLU que no se cae nunca gracias al helio. Asimismo, la compañía alemana de automatización industrial Festo mostró un tentáculo robótico que puede sujetar y alcanzarte las cosas, al que ha llamado OctopusGripper. Finalmente, otro equipo de ingenieros californianos desarrolló un robot suave que puede avanzar sobre terrenos rugosos. Sus extremidades fueron creadas en una impresora 3D y pueden ser controladas por compresión.

 

Daniel Meza
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