Si eres obsesivo compulsivo, más te vale cuidar tu hora de acostarte

(Foto referencial: Pixabay)

Acostarse tarde se asocia con un menor control de pensamientos obsesivos, según una nueva investigación de la Universidad de Binghamton y Universidad Estatal de Nueva York, presentada en la 31ª Reunión Anual de las Sociedades Profesionales del Sueño Asociadas.

Las autoras de la investigación supervisaron a veinte individuos diagnosticados con trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y a diez individuos con síntomas por debajo del umbral de los relacionados con el TOC, durante una semana de sueño.

En promedio, los participantes en el estudio se fueron a la cama alrededor de las 12:30 de la noche. Pacientes que cumplieron con los criterios de desorden de retraso de la fase de sueño, alrededor del 40% de la muestra, se acostaron alrededor de las 3 a.m.

Los participantes completaron diarios de sueño y evaluaciones diarias del grado percibido de control sobre sus pensamientos obsesivos y comportamientos rituales (los que repiten obsesivamente, sin motivo o justificación aparentes). El análisis arrojó que la hora de acostarse afectó la capacidad percibida de los participantes para controlar sus pensamientos obsesivos y comportamiento compulsivos al día siguiente.

Según la autora del trabajo, Jessica Schubert, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, cambiar de hora para irse a la cama “podría reducir la capacidad de controlar pensamientos y comportamientos, lo que haría más probable el tener dificultades para desestimar pensamientos intrusivos, característicos de las obsesiones, y también complicaría poder abstenerse de comportamientos compulsivos diseñados para reducir la ansiedad causada por los pensamientos obsesivos".

"Siempre supe que debías dormir ocho horas, pero nunca me dijeron por qué importa cuando no lo haces", dijo Meredith E. Coles, otra de las autoras. "Ha sido sorprendente para mí que esta diferencia parece ser muy específica para el componente circadiano y que tiene consecuencias negativas específicas”.

Los investigadores están interesados ​​en explorar este fenómeno aún más. Coles planea recolectar datos piloto usando cajas de luz para cambiar la hora de dormir de la gente (alterando con las luces su percepción del día y de la noche). "Es uno de nuestros primeros esfuerzos en cambiar la hora de acostarse y ver si ello reduce los síntomas del TOC, y si esto mejora la capacidad para resistirse a esos pensamientos intrusivos y no desarrollar compulsiones en respuesta a ellos", señala la investigadora.

Hans Huerto

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