Las flores ofrecen su néctar más dulce a las hormigas: conoce el porqué

Este saltamontes se ve disuadido de comerse una flor de maracuyá, ante la presencia de hormigas concitadas por el dulzor de su néctar (Foto: Nora Villamil-Buenrostro).

El viejo adagio “como moscas a la miel” es resignificado por el más reciente estudio de la Universidad de Edimburgo, publicado en la revista Biotropica, que revela que algunos cultivos ofrecen su néctar más dulce a fin de atraer hormigas colonizadores que aceleren y aseguren la reproducción de más ejemplares vegetales.

Cultivos de floración como frijoles y algodón, según el estudio, ponen sus fluidos a disposición de estos insectos, controlando cuidadosamente la cantidad y la dulzura de los mismos en sus flores y hojas, según un estudio, para así atraer a más hormigas.

La presencia de estas no solo facilita la propagación del polen, sino también crea una línea de defensa, agresivamente disuadiendo a herbívoros que se vieran tentados a consumir hojas, tallos tiernos y flores.

Para concluirlo, los Investigadores estudiaron el néctar secretado por una planta de la familia del maracuyá durante el desarrollo de flores y frutos, a fin de entender cómo producen el néctar en sus flores, frutas y hojas, y se lo facilitan a hormigas y otros polinizadores.

La observación arrojó que el mayor volumen de néctar más dulce se producía alrededor de las flores, para atraer a las hormigas. Ello, a fin de resguardar a las flores, y sus valiosos polen y frutos, de los herbívoros, al tiempo que alientan a las hormigas a mantenerse alejadas de las propias flores abiertas.

Los investigadores habían esperado altas secreciones de néctar en los brotes y frutas para atraer a las hormigas, pero no en las flores, para evitar conflictos entre las hormigas y polinizadores.

Nora Villamil-Buenrostro, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Edimburgo, quien dirigió el estudio, dijo: "La oferta de sobornos dulces en forma de néctar puede ser una estrategia utilizada por las hormigas para evitar el conflicto entre hormigas y polinizadores. Un intercambio en el cual las plantas son defendidas bien por las hormigas guardaespaldas, sin estas asustar a eventuales polinizadores".

Los hallazgos podrían beneficiar a la agricultura comercial de cultivos relativos a estas hormigas, que incluyen calabazas, calabacines, maracuyá y acacia.

Hans Huerto

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