Las primeras evidencias de culto al cráneo, halladas en el templo más antiguo del mundo

Recreación de la modificación de un cráneo. / Instituto Arqueológico Alemán (IAA)

Investigadores del Instituto Arqueológico Alemán (IAA) han desenterrado fragmentos de varios cráneos humanos de Göbekli Tepe, una estructura megalítica erigida por cazadores-recolectores hace unos 10.000 años, en el sudeste de Turquía y que se considera el centro religioso más antiguo del mundo. De los casi 700 huesos humanos descubiertos hasta ahora en la excavación, 408 pertenecen al cráneo. Y 40 de estos muestran incisiones con patrones de ranura bastante inusuales en su superficie. Las perforaciones parecen ser intencionales, por lo que podrían ser la primera evidencia de un ritual funerario y, posiblemente, de un culto antiguo.

A pesar de las primeras sospechas de que el sitio era un cementerio medieval, nunca ha habido señales de que los cuerpos fueran enterrados formalmente la zona. Sin embargo, el nuevo estudio, publicado en la revista Science Advances, ha analizado huesos fragmentados entre los que destacan tres calaveras parcialmente conservadas que presentan modificaciones artificiales hasta ahora desconocidas que indicarían una interacción con fallecidos de cierto estatus. Estos restos podrían incluso haber sido decorados, además de exhibirse en ciertos puntos alrededor del santuario, según explican los autores.

En uno de estos cráneos, la línea tallada pasa por el centro de la frente y hacia la parte posterior de la cabeza, mientras que en otro, la decoración crea una línea similar con un par de ranuras que se ramifican en ángulos. En un fragmento de cráneo, una porción de un agujero se ha perforado a través del hueso. Aunque estaban claramente hechos a propósito, su aspereza sugiere que no se trataba de una labor estética.

Calaveras encontradas. Las modificaciones se representan en rojo y, en gris, los elementos preservados. /IAA

Aunque es difícil distinguir el género de los tres cráneos, han podido determinar que pertenecerían a tres adultos de entre 20 y 50 años. Las profundas incisiones estarían hechas con cuchillas de pedernal, con el objetivo de poder colgar verticalmente los cráneos. Debido a que no se han detectado signos de cicatrización, estas perforaciones se habrían realizado poco después de la muerte y desde el exterior hacia adentro.

Los cráneos humanos podrían haber sido venerados por diversas razones, explican, desde el culto a los antepasados ​​hasta la creencia en la transmisión de propiedades protectoras u otras propiedades de los difuntos a los vivos. Los arqueólogos cuentan que hay muchas evidencias arqueológicas que demuestran que, en el neolítico, en el sudeste de Anatolia y el Levante se le daba un estatus especial al cráneo humano y que numerosas evidencias apuntan a un claro componente ritual en Göbekli Tepe. En ese espacio han aparecido edificios monumentales, pilares monolíticos de piedra caliza en forma de T y un gran repertorio de esculturas y relieves. Según afirman, su ubicación en una posición prominente le confieren el carácter de centro ritual de los cazadores-recolectores del Holoceno temprano.

En el santuario han aparecido, por ejemplo, representaciones antropomórficas como una estatuilla de unos 60 centímetros de altura intencionalmente decapitada, un portador de ofrendas que sostiene una cabeza humana entre sus manos, o un pilar con un bajorrelieve de un individuo itifálico (con el falo erecto) sin cabeza y con un brazo elevado.

En el otro lado del mundo, también se encontró un grupo de cráneos con múltiples aberturas circulares del Perú prehispánico, que se han convertido en un gran misterio para la ciencia: ¿por qué los cráneos de las mujeres y los hombres preincas fueron cortados quirúrgicamente entre cuatro y siete veces mientras estuvieron vivos? Los antropólogos siguen sin respuestas, pero una de sus primeras conclusiones fue que los vecindarios incas y preincas se peleaban de una manera violenta: utilizaban mazos y hondas de piedra. Como consecuencia de esto, algunos cráneos eran fracturados, lo cual motivó a la creación de los primeros laboratorios quirúrgicos para operar la zona lesionada. Sin embargo, las lesiones personales no explican los raros cráneos con aberturas múltiples, así que otra teoría de los investigadores es que quizá hayan tratado de hacerlo con el fin de aliviar dolores de cabeza o mareos” en una suerte de antigua y extrema aspirina. Otros, sin embargo, especulan que se trata de rituales. Los expertos se lamentan y afirman que "quizá nunca resolvamos este misterio".

Beatriz de Vera
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