Gran Colisionador de Hadrones batió nuevo récord de paquetes de protones

Anillo del GCH.
CERN

El Gran Colisionador de Hadrones (GCH) ha alcanzado el número máximo de paquetes de protones proyectados en el acelerador. Este hito se inició el 28 de junio último, día en que el colisionador movió simultáneamente 2556 de estos paquetes en dirección de las agujas del reloj, así como en sentido contrario. La distancia entre cada cluster ha sido de 7 m, una distancia que los protones recorren en 25 nanosegundos. Debido a esta gran densidad, la luminosidad del GCH excede a lo proyectado en 50%, y la estadística de colisiones de los protones alcanza ritmos récord. La noticia fue revelada en una nota de prensa del CERN. 
 
El GCH es un acelerador anular dentro del cual se mueven protones en dos direcciones. Los rayos se intersectan en cuatro puntos del acelerador, causando el choque de protones. Cuantos más haces de luz tenga el colisionador y más densos se presenten, entonces sucederán más colisiones protón-protón por segundo. Este valor está ligado a otra característica del colisionador: la iluminación. Este factor demuestra qué tan seguido interactúan los protones en un corte transversal de los haces colisionantes (el número de colisiones es proporcional a la luminosidad). 
 
Al aumentar el número de paquetes en los haces, la luminosidad alcanzó los 1.58 x 1034 eventos por cm2 en el transcurso de un segundo. Este valor es 1.58 veces mayor a lo proyectado. El límite de 2556 paquetes máximo, cuya cifra ya se alcanzó, está asociado con el sistema de inyección de protones en el anillo principal del GCH. 
 
Actualmente, los paquetes tienen un diámetro de alrededor de 2.5 km y en cada uno de ellos se hayan 115 millones de protones. Todo el haz en su conjunto tiene una energía de cerca de 300 megajoules. Este valor corresponde con la energía cinética de un camión de 120 toneladas que va a una velocidad de 250 km/h.
 
Una de las razones más importantes para los experimentos con el GCH es la búsqueda de una nueva física más allá del Modelo Estándar. Se espera que este hallazgo se encuentre en los restos de las caídas de protones. Para estudiar esta teoría se necesita de una gran cantidad estadística de colisiones entre protones. Por ejemplo, las caídas de los esquivos mesones en dos muones sucede cuatro veces en un millón de eventos de nacimiento de los mismos. A su vez, los mesones más “esperados” nacen menos de una vez por cada mil colisiones.
 
Vladimir Koroliev
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