Estimulación transcraneal ayudó a niños a resolver problemas matemáticos

Un estudio que empleó el método de estimulación transcraneal con ruido blanco a los niños con discapacidad demostró que la electroestimulación del córtex prefrontal del cerebro ayuda en el dominio de las matemáticas. El artículo con el reporte de los especialistas del Departamento de Psicología Experimental, conformado por las Universidad de Oxford, Cambridge y London ha sido publicado en el portal Nature

La estimulación eléctrica del cerebro es un método que usa pulsos débiles de impulsos eléctricos para modular la actividad de grupos específicos de neuronas. Este método se usa ampliamente en los estudios de neuroplasticidad: la capacidad del cerebro de cambiar en el transcurso del tiempo, construir nuevas redes neuronales y repararse luego de una enfermedad neurodegenerativa o el daño del tejido cerebral. 

La mayoría de métodos de electroestimulación del cerebro usado en humanos es inocuo, seguro y no invasivo, ya que el proceso se lleva a cabo sin contacto directo con el córtex cerebral. 

Hacia la mejora de habilidades cognitivas

La estimulación llamada “transcranial random noise stimulation” (tRNS) es un método no invasivo de estimulación eléctrica en el cual el cerebro es expuesto a descargas de impulsos eléctricos de frecuencia aleatoria. Este método ha aparecido en los últimos tiempo y aún no se encuentra bien estudiado. Sin embargo, algunos estudios demuestran que es significativo en la mejora de las habilidades cognitivas de los proceso de aprendizaje. 

Los autores de la nueva investigación han hallado que los efectos de la tRNS en la parte dorsolateral de la corteza prefrontal, responsable de las actividades mentales y motoras, juega un rol importante en el entrenamiento cognitivo de los niños con discapacidad para aprender las matemáticas. 

En el estudio participaron 12 niños que fueron divididos en dos grupos. El primero recibió estimulación eléctrica; el segundo, un placebo, que aparenta el paso por la máquina, pero sin recibir ninguna descarga. Ninguno de los pacientes pudo sentir cuando recibe o no la estimulación.

En el transcurso de cinco semanas, por dos veces a la semana, los pacientes hicieron la tarea del año superior. Durante la prueba, los niños se pararon delante de una pantalla con un segmento numérico de un largo determinado (por ejemplo, del 1 al 10) y mostraron algunas cifras que entran en el rango de este segmento. La tarea consistía en ordenar los números mientras una cámara observaba la ejecución.

Ejemplo del experimento: una cámara registra el movimiento de una niña. 
Looi et al. / Nature 2017

En la interpretación de resultados, se halló que la presencia de errores entre cada grupo tenía una significancia estadística del p < 0.001, la cual se inclinaba a favor de los niños que recibieron estimulación eléctrica. 

Cambios en los errores del promedio diario al completar la tarea (vertical) con el paso del tiempo (horizontal). El azul son los que recibieron estimulación; el rojo, los que recibieron un placebo. 
Looi et al. / Nature 2017

La mejora en la precisión para realizar esta tarea también influenció la mejora en las matemáticas. Los niños que recibieron electroestimulación mejoraron su resultado al resolver una prueba estándar de matemáticas, que correspondió con el conocimiento que deben tener a una edad determinada. 

Gráfica de la correspondencia en el conocimiento de las matemáticas en los sujetos con la edad medida en meses (vertical). De izquierda a derecha: edad cronológica, edad de conocimiento de matemáticas antes, después y dentro de cuatro meses del experimento. El azul son los que recibieron estimulación; el rojo, son los que recibieron un placebo. 
Looi et al. / Nature 2017

Elizabeth Ivtushok
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