Cinco cosas que debes saber sobre los tardígrados, los bichos que nos sobrevivirán

Mide menos de un milímetro y heredará la Tierra. /Wikimedia Commons

Los tardígrados (Tardigrada), también conocidos como osos de agua, son famosos por la mejor razón posible: son las criaturas más resistentes de la naturaleza. Son microscopicos, pero algunos se pueden ver a simple vista, ya que miden entre 0.2 y 1.1mm, su esperanza de vida es de 60 años, y su medio vital es el agua. Hemos conocido recientemente que estos pequeños bichos son capaces de sobrevivir a tres eventos planetarios que probablemente acabaran con la especie humana, pero ante los que ellos ni se inmutarían: el impacto de asteroides masivos, una supernova (tendría que suceder a 0,14 años luz de distancia, pero el Sol está a cuatro) y un bombardeo de rayos gamma. Estos asombrosos animales fueron descubiertos por primera vez por el zoólogo alemán Johann August Ephraim Goeze en 1773. Pero su nombre, que significa caminador lento, se lo dio el biólogo italiano Lazzaro Spallanzani. 

Se sabe que quemarlos, secarlos,  o exponerlos a la radiación no acabaría con ellos. Su supervivencia a las condiciones extremas ofrece esperanzas para la búsqueda de vida extraterreste. Pero ¿qué más sabemos de estos adorables animales que verán el fin de la humanidad y quizá de la vida tal y como la conocemos?

1. Están por todos lados

Hay más de 900 especies de ellos y están en cualquier parte del mundo, desde la montaña más alta hasta los océanos más profundos. Poseen 8 patas (4 pares) y cada pierna tiene cuatro a ocho garras o pezuñas.  Pueden vivir en temperaturas tan bajas como —200 grados Celsius, y resistir a calores como 150ºC al igual que a 5.700 grays de radiación ionizante (los humanos morirían con la exposición a 10-20 grays, al igual que la mayoría de otros animales). Por si fuera poco, pueden aguantar sin agua una década entera. En diferentes experimentos ha salido con vida de temperaturas bajo cero, implacables vientos solares y al vacío sin oxígeno del espacio. 

2. Tienen una vida sexual fascinante

Por si fuera poco tener una esperanza de vida larga, sin obligaciones, y con la tranquilidad de quien tiene se enfrenta a la existencia con superpoderes, estos animales puede que realicen la cópula más compleja del reino animal y son capaces de envolverse en una intensa sesión de apareamiento de una hora, cargada de estimulación mutua y repetidas eyaculaciones.

En el siguiente vídeo puedes ver el proceso: el macho expulsa su semen debajo de la piel de la hembra, donde esperan los óvulos. Tras la estimulación, la hembra deposita sus ovulos durante una de sus muchas mudas en las que se despoja de su capa de piel más externa. Los huevos son dejados en esta capa externa, antes de que el macho se aproxime a la hembra. Una vez en el lugar correcto, los osos de agua se estimulan mutuamente, hasta que el macho eyacula (a través de una abertura sobre su ano) sobre los huevos.

3. Pueden conquistar el fondo del mar

Los tardígrados pueden vivir a entre -200 y 150° C y a presiones hasta 6.000 veces superiores a la de la Tierra. Científicos de la Universidad de Utrecht (Países Bajos), calculan que podrían sobrevivir hasta 10 kilómetros bajo el lecho marino, un terreno aún inexplorado por el ser humano.

4. Les da igual el cambio climático

Tienen un asombroso y sofisticado sistema para sobrevivir a la desecación total. Un estudio ha revelado detalles de cómo soportan los ambientes totalmente secos incluso durante una década, para revivir en un período de una hora de exposición al agua. Este impresionante truco es posible gracias a que poseen unas proteínas únicas y exclusivas, llamadas proteínas intrínsecamente desordenadas específicas al tardígrado (TDPs). Lo asombroso es que cuando el animal se diseca por completo, el TDP se vitrifica, volviendo el fluido citoplasmático de las células en vidrio. El descubrimiento echó por tierra la creencia de que los tardígrados sobrevivían a la deshidratación gracias a la trehalosa, un disacárido que hace una tarea similar en las ranas de los árboles. 

5. Inmunes a los rayos X

Según un trabajo publicado en Nature Communications, los tardígrados u osos de agua poseen una proteína que les proporciona resistencia a los rayos X. El hallazgo también podría potencialmente ser aplicado en seres humanos.

Si creyéramos en la reencarnación, muchos nos pediríamos, sin duda, despertarnos de nuevo como tardígrados.

Beatriz de Vera
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