Las especies invasoras también traen beneficios a delicados ecosistemas en riesgo

Una especie de alga japonesa no natural de humedales estadounidenses ha probado traer beneficios al ecosistema que ha invadido (Aaron Ramus).
Una investigación de liderada por Aaron Ramus, estudiante de doctorado en la Universidad de Carolina del Norte Wilmington, y publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Science arroja que especies de plantas invasoras pueden cumplir valiosas funciones de ecosistemas costeros nativos como marismas (humedales) y arrecifes que se han visto dañados severamente.

"Con el progresivo declive de los hábitats costeros en todo el mundo, nuestros hallazgos sugieren que es mejor tener un hábitat no nativo que ningún hábitat", señala Ramus.

"Hay muchas probabilidades de que muchos invasores no tengan los efectos negativos que a menudo creemos que tienen", dijo Ramus.

En marismas estériles, las especies invasoras como algas no nativas pueden compensar la pérdida de especies de cimentación y proporcionar servicios vitales para los ecosistemas, como protección contra tormentas y producción de alimentos. El objeto del estudio fue la gracilaria vermiculophylla, un alga japonesa no nativa que afecta a lagunas y estuarios a lo largo de las costas del Atlántico Norte. A Carolina del Norte, según la investigación, llegó con la exportación de una especie japonesa de ostra (Crassostrea gigas).

Su invasión en humedales de Carolina del Norte, golpeados por la desaparición de especies nativas, exhibió las funciones que la especie invasora puede cumplir en el ecosistema.

La investigación se realizó durante diez meses en 48 parcelas grandes con diferentes densidades de Gracilaria. El equipo midió los cambios mensuales en siete funciones vitales para estos ecosistemas costeros, como la estabilización del suelo y el control de la erosión; la protección contra oleajes e inundaciones; la biodiversidad; la producción de alimentos; y la provisión de hábitat de vivero para especies de mariscos económicamente importantes, incluyendo camarones, cangrejos y peces. Las plantas invasoras pudieron ayudar en la mejora de estos aspectos.

Brian Silliman, coautor del estudio, resaltó que mientras los profesionales de la conservación invierten millones de dólares en erradicar a especies invasoras, su trabajo echa luz más bien sobre los beneficios de estas especies foráneas para con las nativas y sus ecosistemas.

"Se necesita una evaluación más exhaustiva y empírica de los efectos de las especies invasoras antes de que se asigne la conclusión de los impactos negativos", dijo Ramus.

Hans Huerto

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